Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Fiestas de primavera

Yasmina Reza hizo una obra de teatro para debatir ante un lienzo en blanco qué es arte, con la conclusión de que arte es aquello que los críticos dicen que es arte. A mí me pasa algo parecido con la Semana Santa: después de años de reflexión no sé si es religión o folklore. Si le pregunto a Don Rafaé me dirá que es religión, la pasión y muerte de Jesucristo. Si le pregunto al público que se agolpa en las calles y debate sobre las novedades de las procesiones o sobre la manera en la que La Palma o el Ecce Homo llevan sus pasos, me dirá que es tradición, que sus padres les llevaban de chicos, que les compraban pirulís de La Habana, que salían en no sé qué hermandad y que ellos se emocionan viendo al Nazareno bajar por Jabonería o a la Buena Muerte por el Tinte. Es posible que los cofrades quieren que sea carne y pescao a la vez, como esos engendros que prepara Ángel León, chorizo hecho con lisas y otras pamplinas por el estilo. Es decir, tradición, folklore y religión, removido pero no agitado. Así que al menos hay tres visiones al respecto. Yo , como no soy de la peña a pesar de los esfuerzos de Don Rafaé, lo miro solo como un espectáculo gratuito y me parece un aburrimiento porque todos los años es lo mismo. El Carnaval o el fútbol es distinto cada vez pero los pasos son iguales. Vale, se puede ver si han dorado en todo o en parte el paso del Nazareno, si han robado tal trozo de Humedad y Paciencia. Como ustedes comprenderán es como ir al Nuevo Mirandilla para ver si Negredo ha cambiado de peinado o ir al Falla por si el Suso o el Zoleta se han puesto un tatuaje. En cuanto a espectáculo, no hay color. A lo más saber si la lluvia va a impedir que la sevillanía gaditana vea salir a La Palma para comprobar si van a pasito corto o atender el manto del Cristo del Ecce Homo de cuya excelencia hablaba el otro día José Yélamo en Canal Sur TV. Por cierto, que la Junta de Gobierno de esta cofradía es de las más timoratas con la lluvia, supongo que este año acrecentado porque va a entrar en su Junta de Gobierno un conocido economista y asesor fiscal residente en Chiclana, tan sevillí como el que más, sin ser de la secta denominada Último Tramo. En realidad a mí me da igual que llueva o no, que carguen de una manera o de otra. Me es indiferente si roban un trozo de un paso o una imagen entera. Parafraseando a la chirigota del Gómez, yo me voy al Wanda. Eso sí, no me olvido de las otras fiestas de primavera, como disgusta a Vox que se llamen. Esos caseteros que defienden la esclavitud para solaz de los señoritos de gomina, patillas, corbata de pata de elefante y caseta privada. Siempre ha habido clases, sobre todo para los señoritos que quieren sentir su poderío a caballo y para los pobrecitos que trabajan 16 horas al día.

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