Contrapunto y aparte
Opinión de Soco López para 'Diario del Carnaval': El ritmo de la caverna
QUERIDO Pedro, te escribo esta carta y te la dirijo sin franqueo allá donde te encuentres, para pedirte disculpas por no haber podido estar ahí una vez más. Esto es algo que me ha perseguido siempre, pues he sentido muchas veces en mi vida no estar en el lugar adecuado y en el momento preciso. Hoy es una de esas veces.
La triste noticia de tu marcha me llega como un enorme jarro de agua fría, aquí en Madrid, la capital del Reino como tú le decías cuando hablábamos por teléfono, en la víspera de mi oposición para Profesor Titular de Universidad de Física Aplicada. Me hubiera gustado haber podido estrechar tu mano y darte un fuerte abrazo para decirte lo mucho que te he apreciado siempre.
Por ello, sin querer ser oportunista, no puedo permitirme "fallarte una vez más" y si bien tarde, interrumpo mi preparación para darte las gracias de todo corazón por todo lo que has hecho por mí aún sin tú saberlo.
No voy aquí a recorrer tu trayectoria Carnavalesca y tus premios, ya que entre otras cosas es muy bien conocida por todo el pueblo de Cádiz. Sencillamente quiero realzar tu persona, la de Pedro Romero como poeta del pueblo, a través de momentos que han sido relevantes en mi vida a través de tus coplas.
Siempre tuviste mucha admiración y cariño a mi padre, el doctor Seoane, como tú siempre le decías, y parece que mi padre me la transmitió a mí sin quererlo. Desde niño, muy niño, con 5 años escasos, ya llegaban a mis oídos tus coplas de 'Los Tribunos': "Hablaremos del Gobierno con toda tranquilidad y esperemos que el Gobierno no se vaya a molestar...". Yo entonces no entendía nada, pero intuía que había magia en tus letras. Como así me llegaba un año después en esos 'Navegantes Gaditanos' que intuían el cierre de los Astilleros y que escribían una carta a Dios pidiendo explicaciones del por qué si somos todos hijos tuyos no somos todos igual...
Ya más crecidito me interesaba por todo lo que habías hecho antes y durante, a través de un libreto que me facilitó mi padre de la comparsa 'Pregones' donde figuraba una lista de tus comparsas del pasado. 'Pregones', ¡qué bonita era! Creo que una de tus obras maestras en esta 'Fiesta del Pecado', como tú le llamabas. Me emociona recordar, después de más de 30 años, tu letra a Pericón de Cádiz: "Y esa noche la luna se hizo bata de cola con la espuma del mar...".
Muchos años después afianzábamos nuestra amistad gracias a nuestro amigo común 'Pepe el bombero' y en nuestras charlas y reuniones debatíamos sobre Carnaval, Ciencia, Física, etc..
A mi marcha a Madrid, seguíamos en contacto y siempre tenías la amabilidad de enviarme tus coplas y compartirlas conmigo. Coplas que me estimulaban y que en parte hacían que no perdiera el norte de la vida real y todo lo que acontecía en ella.
Por eso, sé que sabrás perdonarme una vez más en mi vida por no haber estado en el lugar adecuado y en el momento preciso. Pero como siempre fuiste un hombre sabio no sólo sabrás perdonarme sino que también sabrás entender mi pena por no haber podido estar ahí contigo antes de tu partida. Todos los homenajes que te hagan serán pocos, entre otras cosas porque como bien decías tú en vida, "medallas y melladas las tengo ya todas...".
Todos los amigos que te queríamos no te olvidaremos nunca, entre otras cosas porque nos has dado mucho, mucho más de lo que merecíamos. Y en la Tacita de Plata, tu voz, la que ha sido voz del pueblo y voz de los sin voz, nunca callará...
Finalmente, espero no defraudarte y poder compartir contigo en la distancia y en el tiempo este supuesto éxito mío, que espero sea tuyo también, sin duda alguna. Tus letras emotivas, reivindicadoras, poéticas y románticas siempre me cautivaron y me dieron fuerza para con la vida... ¡Qué menos puedo hacer yo ahora por ti!
Un fuerte abrazo, amigo mío!
Descansa en paz.
También te puede interesar
Contrapunto y aparte
Opinión de Soco López para 'Diario del Carnaval': El ritmo de la caverna
Alto y claro
José Antonio Carrizosa
¿Ha engordado el PSOE a Vox?
Envío
Ordinalidad y fraternidad
La Rayuela
Reescribir a Julio
Lo último