El Alambique
Libertad Paloma
Lluvia
Ojalá cuando este texto se publique la lluvia haya amainado, los ríos hayan vuelto a su cauce y la tierra empiece a secarse. De momento, la fuerza del agua sigue mostrándose implacable.
Desde la distancia asisto atónita a la sucesión de noticias e imágenes de un paisaje que no reconozco. De repente, el Guadalete baja salvaje, supera los puentes y los engulle, se desborda, ignora sus límites. Más arriba, andanadas de agua caen por las montañas, por las calles convertidas en ríos, brotan desde el subsuelo y hasta de las paredes de las casas. La provincia entera parece haberse colmatado.
Ojalá cuando este texto se publique no haya habido que lamentar más daños, ni pérdidas, ni desapariciones. Ojalá los planes de evacuación, las acciones preventivas, los cortes de carretera y el cierre de espacios peligrosos, las advertencias de las autoridades y el sentido común hayan servido. Me alivia al menos leer que todas estas medidas han contado, en general, con la colaboración de la ciudadanía. La disciplina colectiva en situaciones de riesgo es crucial para evitar catástrofes.
La primera vez que se usó en España el sistema ES-Alert, hace apenas dos años y medio, las críticas llenaron portadas. Que si se había magnificado el peligro, que era imprudente generar pánico con estas alertas, que si suponía una intromisión en la privacidad de los ciudadanos… Entre la bulla política, los negacionistas y la gente de a pie indignada ante cualquier medida incómoda -que se cierren los colegios, que se suspendan los transportes o que se anule un partido de fútbol-, más de uno tomó nota: mejor no pasarse de frenada. Y con este caldo de cultivo, un año después, fuimos testigos de una DANA trágica por haber reaccionado demasiado tarde. Por incompetencia, seguro; pero también, estoy convencida, porque quienes tenían que tomar la decisión temían parecer exagerados, montar un circo y que al final no pasara nada.
Hemos aprendido por las malas. Ahora le tenemos miedo al agua, y quizás eso nos salve.
También te puede interesar
El Alambique
Libertad Paloma
Lluvia
Calle Real
Enrique Montiel
Alcaldes del río
El servicio de Broncano
Alimentarse con sentido común