El Alambique
J. García de Romeu
Mi amigo Miguel
éramos unos arrecogíos de la OTAN, unos pobretones que cambiaron suelo español por leche en polvo, medias de nylon y queso americano. Las bases. Y Rota ya fue Rota (Spain).
Después vino 1984, "OTAN de entrada no", ¿recuerdas? Qué risa aquello. Y entramos de cabeza. Nos creímos cuatro chascarrillos baratos y ahí seguimos, cuando la OTAN cumple hoy 70 años.
Pero la OTAN ya no responde a las necesidades para las que fue creada: la amenaza soviética. Hoy, la URSS ya no existe, la mayoría de los países del Telón de Acero -¡qué fantasías evoca ese nombre!- son ahora neoliberales y xenófobos (vamos, como el nuestro) y el Ejército Rojo no nos va a atacar. El ejército ruso, que lo ha sustituido, está a 4.600 kilómetros al este.
Mucho más cerca, al otro lado de la Bahía, queda Rota (Spain) con sus bombas, sus buques de guerra y sus arsenales más o menos nucleares.
El mundo ha cambiado y ya no hay bloques, o mejor, hay varios bloques y naciones soberanas. Sin embargo, la OTAN se levanta como un baluarte de épocas pasadas. Sus murallas fingen protección, pero hoy sólo transmiten dominación y codicia. Una organización donde todos los socios son iguales, aunque manda uno y los demás obedecen. La antigua idea de defensa ha devenido en hegemonía, con el riesgo de arrastrarnos a guerras ajenas.
España no tiene enemigos y Cádiz aún menos. El mundo nos ve -creo- como una nación amistosa y a Cádiz, en particular, como un sitio de gente muy graciosa, ya ves. ¿Cómo va a atacarnos nadie? ¿Quién querría invadir Cádiz?
Pero como toda organización militar, la OTAN necesita desesperadamente un enemigo y, sobre todo, alimentar al monstruo más grande jamás inventado: la industria bélica USA. Y así, España, la Bahía y Cádiz ofrecen una imagen inamistosa y colonialista ante el mundo.
Todos los inconvenientes, y espero que alguien me diga las ventajas cuando, ingenuos, creímos en el final de las guerras, las armas y la violencia.
Por eso, ahora que el presidente Trump tiene la jeta de poner en duda a la OTAN, habría que tomarle la palabra y retarle a que la suprima.
También ha dicho que quien quiera bases que las pague. Encima.
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