Análisis

alejandro barragán

Expandir el tiempo

M ÁS que adelantarse en el tiempo, lo que hacen es expandirlo, como hacen con las obras en cada salida de la ciudad. A modo de calendario cuántico, nuestros prebostes fruncen los meses para romper la línea espacio-tiempo que va desde mayo hasta la Bahía. También lo hacen por envidia, por subirse al carro de la moda, o simplemente por ganarle al vecino. Hasta creo que lo hacen para remover el dinero de un lado para otro, que viene bien aunque huela mal. Pero, da igual el motivo, lo que a mí me interesa es lo de expandir el tiempo, el concepto, sus implicaciones metafísicas y estéticas, y sus consecuencias psicobiológicas sobre nosotros, mamíferos.

La carrera por encender el alumbrado, por ejemplo, -El Puerto ha sido el primero en hacerlo, chúpate ésa, vecino - hace que hablemos de fiestas navideñas en plena resaca del Thanksgiving Day. Hasta el punto de que cuando llega el Black Friday, la peña ya ve los turrones en las montañas de un futuro Walmart, sin acordarse de cuando menospreciaban Halloween por ser de origen -equivocadamente- estadounidense. Y no sólo el tiempo de adviento y epifanía se expande gracias a la voracidad caótica del mercado y al afán previsor de nuestros administradores públicos: también, a día 5 de diciembre, víspera del Constitution Day, se oyen ya los pasodobles de Carnaval y alguien hasta murmura sobre el certamen de bellos coquineros. Se habla, no podría ser menos, de la Holy Week, que ésa sí, permanecerá ubicua entre nosotros, aquí y en muchos pueblos a la vez, ahora y en abril; y no como el Monkey y el Shorty, que se han desestacionalizado en el espacio, sin percatarse probablemente de que han relativizado a Einstein y a Sthephen Hawking de una tacada.

Con todo esto, lo que nos queda es, en resumen, una cara cansada, ansiosa y descompuesta por ver cómo nos pliegan los meses del año ante nuestras narices, sin que implosionen los días (Implosion Day) ni revienten las horas, sometidos todos a tanta presión globalizada, ahora eternamente cíclica.

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