Puente de Ureña

Rafael Duarte

Dicebamus hesterna die vs externa...

Estoy soñador pensando de nuevo que la muerte me arrebatará todo esto

31 de julio 2019 - 01:32

En el corazón del tiempo siempre existe la duda. Cuando vemos venir con zapatos de cobra el dintel de la muerte, la decrepitud estrujando los sueños, el alma busca al alma que hubo en su interior. Aves, cielos, trinos, las pequeñas cosas atesoradas, la bóveda celeste, nuestros seres más queridos, todo en peligro con nuestra disolución. Entre decíamos ayer y decíamos hace tiempo, el tiempo aleja su conjuro. El verdadero tiempo que fluye por el agujero de gusano de la palabra. Señor, crea ilusiones en los átomos de las almas. Que sin ojos veas lo que amaron. Me coge en hora coja. Ahora dicen que es a causa de una popliteomielitis bruxística por fascia lata condroálgica. Camino algo y me siento debajo de un árbol. Mi patio los tiene. Una manera de rejuvenecer es leer libros que te gustaron hace tiempo. Los vencejos de sombra acuchillan la tarde. Madrid, costa Fleming de Ángel Palomino, está en mis manos.

No digo decíamos ayer, sino decíamos hace tiempo. Algo late en el corazón del azar. Abro el wassap primero. Recibo un correo de José Mateo Saúco, el que va a disecar mi pierna, enviándome sendos carteles de toros. Años veinte. El torero se llama Perete. Torea en uno con El Aldeano y en otro con el Atarfeño. Le contesto que aquí en la Isla hay un Perete experto en Carnaval. Que a lo mejor está unido con el torero por el campo de torsión de Tesla. Me dedico a leer. En una página aparece un técnico serio y responsable. Román Tuero. ¿Casualidad o causalidad? Aquí, insularmente con cierro propio, hay un Pedro González Tuero, que llama hermano a Perete. Pero es que casi al final, aparece una publicación filológica bilingüe con fotos de Perete Fox. Hasta se mejora el dolor poplitesco. Casualitas, principio aristotélico del azar. Me fumo un puro, llamado veguero, pero no vegano. El humo asciende al árbol. Los vencejos son humo y algodón. No comento nada. El ánimo se sosiega. Recuerdo a mi Isla y sus gentes.

Las tertulias en Maitinalia y en la Montaña segunda sede tertulista, Andrés Castilla, Paco Olmo, Ángel Guerrero Mármol, Juan Sánchez Morillo, Desi Gómez, David Orce, Fernández Coca, Melchor Ramos Alba, Juan Carlos Carrillo, Jesús Rodríguez Benzo, José Acosta Martínez, presidente, David Martínez, el profesor Vázquez Bermúdez, pasan ante la mente en el sosiego de la tarde. A lo mejor, ninguno somos políticamente correctos, ése sintagma mostrenco adoptado del colonialismo inglés y que busca el eufemismo y rechaza la disfemia lingüística. Artículos del ideólogo andaluz que en el fondo es Vázquez, las variadas opiniones de todos sobre la marcha de la política, todo sobre un fondo de ternura ámbar.

Estoy soñador pensando de nuevo que la muerte me arrebatará todo esto. La familia, el municipio, los paisajes. Llega la tristeza como un chorreón de naranja en el ojo. El viento arrecia algo. Recibo un geolatido del poplíteo interno. Gana la tristeza al humor casual, o causal, o kárstico…o… La muerte pone un nido de rosas sobre el corazón.

stats