Así de generoso y sin pedir permiso, se ha colado este extraño otoño - primavera, por el jardín de mi casa, dejando al descubierto el nido de un pájaro negro que cantaba por las mañanas. Le pilló desprevenido la llegada del frío y cuando ya parecía que el otoño había emprendido asuntos distintos al deshojar y que este año pasaba de largo, deja al animal a la intemperie. Ahora el pájaro negro no tiene donde guarecerse. Igual se cuela por entre las rendijas de algún edificio vacío y sustituye la dieta de uvas martirizadas ante sus picotazos, por otra de babosas que emerjan del inframundo. A ver qué hace.

Colarse por las rendijas de tantos edificios vacíos como hay por el centro de nuestra ciudad es una solución fácil, pasajera y tolerada a gatos y pájaros negros que sin embargo, ya nacieron con pelo y pluma suficiente para soportar las bajas temperaturas de las noches de diciembre. Lo tienen más duro los que solo van recubiertos de piel, ropa vieja y cartones. Los pobres de solemnidad. Que lo mismo les da un rincón que otro porque en todos estarán estorbando la vista de los ciudadanos con prisas por comprar todo, más que todo y mucho más.

Es la Navidad, que desde noviembre va ocupando casi todos los anuncios, e insiste en crearnos necesidades y en que aumenten nuestras compras.

Y entre tanta algarabía navideña, da escozor encontrar esos humanos deshojados, porque nos recuerdan asuntos graves que siguen sin resolverse año tras año, como que no todas las personas tienen dónde guarecerse, ni un caldo caliente, ni una cama limpia. NO CULPO, por Dios, a ellos mismos, ni a su suerte. No es esa la intención de este artículo. A lo más, es un humilde recordatorio de lo que debe ser y no es la Navidad. Nos entristece verla reducida a un tiempo de consumo excesivo.

Especialmente en estas fiestas, - algunos lo entendemos así-, es más importante cómo acojamos que lo que pongamos en el menú. Se trata de crear un ambiente cercano, de escuchar a todos, de cantar villancicos tradicionales, de agradecer.

Navidad significa evitar desarraigos.

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