El Alambique
J. García de Romeu
Mi amigo Miguel
La vieja derechona de Cádiz ya no hace política. No la necesita: para conseguir su objetivo le trae más cuenta irse del tirón al juzgado, donde trata de obtener lo que le niega el favor popular.
Lo último, el "caso Loreto". A ver, en 2014 se suministró agua contaminada al barrio. Un hecho probado. Y los responsables no sólo eludieron su responsabilidad, sino que trataron de ocultarla con propaganda y folletos. Pero destapado el pastel, pusieron cara de doncellas ofendidas. Un clásico de Teófila y los suyos: hacerse las víctimas. Pero denuncia que algo queda.
Total, que hoy -¡oh, sorpresa!- el único condenado es… el alcalde actual, sin competencia alguna en aquella calamidad. Condenado por calumnia. Y saltan los resortes mohosos de la carcundia local pidiendo su cabeza… por su mala gestión. Denuncia que eso queda.
Pero este es un artículo de opinión y opino que no creo que sea calumnioso añadir que el entonces responsable de Aguas de Cádiz derrochaba dinero público, doctorándose en Gambas y Campari. Quizá tampoco lo sea asegurar que la alcaldesa Teófila no se enteraba del latrocinio -hecho probado- que perpetraba su protegido Rodríguez de Castro en la Zona Franca ¡y era la Presidenta!
No creo que sea una calumnia decir que la gestión municipal de Teófila y el PP durante 20 años llevó a Cádiz al límite de la ruina, que en 20 años poco se arregló y que la ciudad se convirtió en un caro decorado, tras el que se ocultaban oportunamente los problemas y la desesperanza de sus habitantes. Mientras, se gastaba dinero público en obras costosas y absurdas que sólo beneficiaron a las empresas que las ejecutaban.
Creo que tampoco sea una calumnia afirmar que la alcaldesa de entonces aparecía en los papeles de Bárcenas -hecho probado- y que jamás olió nada sospechoso de la alcantarilla maloliente que era su partido. Y es que vivíamos en la mentira, y ya se sabe que la auténtica intención de la mentira es pasar por una verdad, pues así disfrazada se hace más fácil de tragar.
En fin, es mi opinión; ahora bien, siempre habrá quien opine otra cosa. En su derecho están.
También te puede interesar
El Alambique
J. García de Romeu
Mi amigo Miguel
Puente de Ureña
Rafael Duarte
Asesino en serie
El parqué
Pocos movimientos
El parqué
Ligeros ascensos
Lo último