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La hora del bocadillo

Estimado lector, ¿qué harías si en tu mano estuviera ejecutar milagros?

Ilustración de portada.
José Luis Vidal

01 de febrero 2026 - 08:00

Precisamente esta es la pregunta que queda en el aire tras la apasionante lectura de la última obra de José Luis Munuera que, tras habernos encogido el corazón con la adaptación a las viñetas de Su olor después de la lluvia, novela del escritor galo Cédric Sapin-Defour (ambas publicadas por la editorial Astiberri), cambia radicalmente de registro y se sumerge en un relato creado por uno de los padres de la ciencia ficción, nada más y nada menos que el británico H.G. Wells.

Vamos a hacer un viaje a Immering, un pueblecito inglés en el que nunca ha sucedido nada especialmente destacable. Sus parroquianos suelen reunirse a charlar en el pub del lugar, el Long Lion, donde intercambian opiniones sobre los más diversos temas.

Y hete aquí que justamente en su interior comienza esta historia y conoceremos a su protagonista, George McWirther Fotheringay, un espigado oficinista que, rodeado por algunos de los clientes del lugar, porfía sobre la posible existencia de los milagros.

Lo que él, ni el resto de sus acompañantes saben, es que justamente al querer hacer una demostración, un sorprendido Fotheringay se dará cuenta que algo inusual ocurre cuando desea algo, hecho que va a comprobar de camino a casa, ya que es puesto de patitas en la calle con muy buenas maneras por el agente Winch, que a lo largo del relato se va a convertir en su némesis.

Ya en la comodidad de su hogar, el protagonista constatará una y otra vez que algo le ocurre, un hecho que puede ser totalmente maravilloso y que da título a esta historia, ya que él es El hombre que podía hacer milagros.

Este hecho hará que, en principio, la jornada laboral del oficinista sea bastante más llevadera pero, con el paso de los días, un invisible peso caerá sobre su cabeza. Las dudas le acosan, poniendo en la balanza hasta su propia cordura, así que decide ponerse en las manos de varios profesionales de diferentes campos que traten de darle una respuesta a sus preguntas.

Una médium tremendamente parecida a la actriz Elsa Lanchester, la eterna novia del Monstruo, será el apartado místico; acto seguido, la medicina tampoco le aclarará el tema, más bien lo contrario. Tan solo una sesión de hipnotismo en manos de un freudiano psiquiatra tal vez ofrezca algo de luz ante lo que le ocurre…

Y en este camino sembrado de dudas, el último paso será el de la creencia, la fe, la religión. Para ello acude al rechoncho Padre Maydig, el cual queda boquiabierto ante lo que Fotheringay le muestra, convirtiéndose ambos desde en ese momento en uña y carne, arreglando algunos problemillas del lugar.

Pero el brillo de la ambición se esconde tras la mirada del párroco, que tiene un plan en mente y lleva hasta la extenuación al demasiado inocente protagonista, que tan solo desea cerrar los ojos por un rato, descansar.

La solución que Maydig le propone es tan descabellada y radical que dará un vuelco total a la narración, llevándonos junto a un protagonista que por fin abre los ojos y toma una decisión.

José Luis Munuera nos regala un relato donde el fino humor british brilla, poniendo una sonrisa en nuestras caras en más de una ocasión, como por ejemplo con el atribulado destino del agente Winch.

Pero la lectura de esta historia también tiene una clara moraleja, que nos coloca en la disyuntiva de qué haríamos si pudiéramos hacer que nuestros deseos se convirtieran en realidad.

Seguro que todos y todas tenemos una respuesta diferente. Desde borrar del mapa a algún que otro líder mundial, pasando por vivir rodeado de comodidades, dinero y en la mejor compañía.

¿Qué haríais vosotros?

Con la magistral manera que Munuera tiene de mover y caracterizar a sus personajes, vamos a recorrer junto a Fotheringay unas viñetas que, bellamente coloreadas por Seydas, nos harán detenernos en uno y mil detalles de este pueblecito, los interiores de las casas, el pub, la oficina…

Y todo para llevarnos a un final totalmente inesperado, una vuelta de tuerca muy especial.

Como siempre, chapeau para esta personal visión del relato de H.G.Wells que curiosamente, recuerdo haber visto hace ya muchos años, cuando aún en la televisión nacional se emitían películas en blanco y negro, en su versión fílmica, dirigida por Lothar Mendes.

Y una buena nueva, ya nos llegan noticias de las dos próximas alegrías que José Luis Munuera va a darnos a todos los lectores que le seguimos. En la que será la primera, recreará el ambiente y la historia del festival de música más famoso y caótico de todos los tiempos. Y de ahí a llevar a las viñetas las peripecias de un famosísimo personaje del manga y el anime.

Ambas obras contarán con el guion de Kid Toussaint. Así que tan solo nos queda ir contando las horas para tenerlas en nuestras manos.

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