MÚSICA Un nuevo regreso al mismo universo 'caboplatero'

  • Cabo de Plata vuelve a Barbate con un cartel de 60 artistas, más de 30.000 abonos vendidos, el mismo buen ambiente y algunas novedades

Jornada de buena música y diversión en la noche de jueves del Festival Cabo de Plata

“Volver, con la frente marchita...”. El viejo tango cantado desde el escenario Brugal del festival Cabo de Plata 2019 por el artista murciano Muerdo dio ayer otra vez la bienvenida, tras la inauguración del miércoles, a los nuevos ‘caboplateros’ que, llegados de todas partes de España, tomaron Barbate por cuarto año consecutivo para divertirse y convivir durante cuatro días.

Ni es lo mismo ni es igual, solo parecido. Porque la localidad gaditana y Cabo de Plata se funden cada verano. Cuando se enfila el paseo marítimo de la Playa de El Carmen camino del recinto festivalero es complicado discernir quién se dirige a tomar el sol o darse un chapuzón y quién a sudar al son de los artistas que ayer tomaron los distintos escenarios de la cita y lo seguirán haciendo hasta mañana. Nombres como Lola Índigo, La Fuga, Nach, Rels B o Fernandocosta, entre otros, conformaron el jueves un cartel con un poco de todo lo que los jóvenes más escuchan. “Oiremos trap, hip hop, rock y mucha fusión. Los asistentes vienen por la música pero también por el ambiente que hay aquí”, explicaban desde la organización de la cita.

Un muy buen ambiente que podría decirse que es la tónica imperante cada edición. Por lo menos, el aspecto que más suelen destacar los miles de jóvenes que acuden. No son pocos, más de 30.000 abonos vendidos antes de que diera comienzo el evento suponen una cifra notable.

De Ceuta, Murcia, Madrid, Sevilla o Jerez. Coinciden los visitantes en que “lo mejor es la experiencia de estar aquí, la convivencia, lo que se vive”, relataba la sevillana Vero que junto a un grupo de amigas descansaba en la verdadera novedad de este año, la zona glamping, una suerte de camping vip donde el festival facilita la tienda de campaña para evitar que los asistentes tengan que cargar con ella desde sus lugares de origen. Un total de 50, de color azul, más algunas más en tamaño maxi y de color blanco conformaban ese oasis privilegiado que ha tenido un gran éxito -con todo vendido- y del que se ha destacado “la comodidad”.

Algunas de las usuarias de la nueva zona de 'glamping' Algunas de las usuarias de la nueva zona de 'glamping'

Algunas de las usuarias de la nueva zona de 'glamping' / JESÚS MARÍN

Fuentes de la organización contaron, además, que para esta edición “se ha planteado todo mejor que el pasado año. El parque natural está mejor adaptado ya que se han llevado a cabo labores de fumigación, se han mejorado los accesos a la cita, las condiciones higiénicas y han aumentado los servicios sanitarios, unos 200 baños y duchas por zona de acampada, más todos los baños del recinto, éstos solo cuando se abren las puertas". Incluso se ha abierto el camping antes de tiempo. “El martes por la noche ya había cola y el miércoles por la mañana se abrieron las zonas de acampada”.

Y como es habitual, también barras donde beber y comer. En relación a este punto, desde Facua-Consumidores en Acción se ha denunciado a las promotoras de siete festivales de música en toda España por “impedir el acceso con comida y bebida del exterior”, entre ellos Cabo de Plata. Denuncias que se unen a las 29 anteriores que se han alcanzado en 2019. Recuerda Facua que “el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios considera que no permitir la entrada con comida y bebida de fuera es una cláusula abusiva”. Para el festival, “la comida y bebida que se ofrece aquí están a unos precios normales y aceptables. Este es un festival privado con apoyo institucional. La fuente de ingresos es la taquilla y las barras, aunque por supuesto si algún asistente tiene una necesidad alimentaria especial, no hay ningún impedimento en que traiga comida o bebida de fuera si presenta su certificado médico”.

Lo que sí permitirá Cabo de Plata a Barbate será beneficiarse de un impacto económico de “aproximadamente diez millones de euros”, según la organización. A esa cifra se unen otras de producción y organización como 5.000 plazas para vehículos, tres zonas de camping, Atlas (donde se sitúa la mencionada zona vip y la más cercana al recinto del festival) y Terra, 60 artistas, 75 autobuses que han transportado a la gente desde Almería, Barcelona, Murcia, Tarragona y Valencia y un personal de alrededor de 1.000 almas entre organización y empresas externas. Un gran despliegue para continuar la senda de éxito marcada por esta cita.

Mejoras organizativas y buen ambiente, aunque quejas recurrentes que se repiten de edición a edición. Para algunos de los usuarios de la zona de glamping, “la limpieza en los baños y las duchas necesita mejorar y son insuficientes para tanta gente”, explicaban Karen, Micaela, María y Julia, un grupo de chicas procedentes de Murcia. Otra de las pegas es la lejanía de los servicios de las zonas más apartadas del camping. “He tardado diez minutos en llegar y después hay que esperar la cola”, relataba otro chico del camping Atlas. No obstante, valoraba que la organización les hubiera provisto de bolsas de basura para la recogida de los residuos generados por la estancia. “Se hace mucho hincapié en este aspecto. Hemos hecho campañas en redes sociales y hay carteles en todo el recinto”, explicaba la organización. Cabo de Plata 2019 supone un nuevo regreso a la diversión de siempre.

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