Cultura

El Thyssen acogerá en otoño una muestra sobre la pasión erótica

  • Autores del Renacimiento, surrealistas y contemporáneos se darán cita en 'Las lágrimas de Eros': una exposición que analizará la relación entre sexo y muerte

La pasión erótica, desde todas las miradas y orientaciones sexuales, y la íntima relación entre el sexo y el instinto de muerte se mostrarán a través de grandes obras de arte en la exposición que el Museo Thyssen-Bornemisza dedicará en otoño a las Lágrimas de Eros.

La muestra abordará el lado oscuro del dios del sexo y el amor en las más de 120 piezas en las que el comisario Guillermo Solana, director artístico del Thyssen, ha querido plantear un diálogo sobre los mitos de Eros con obras de maestros antiguos, pinturas del siglo XIX, los surrealistas y lo contemporáneo.

El título de la muestra procede del libro de Georges Bataille, en el que el autor pone el acento precisamente "en la relación entre la pasión y el suplicio, en los sufrimientos asociados a Eros y a su oponente Tanatos, la pasión sexual y el instinto de muerte", declaró el responsable. Así, en las salas del Museo Thyssen y de Caja Madrid irán dialogando los mitos paganos y las historias bíblicas judeo-cristianas en una narración en la que se combinan pinturas, esculturas, fotografías y vídeos.

Una fotografía de Man Ray, Las lágrimas, y la Venus de Amaury-Duvel, se exhiben en el espacio dedicado al nacimiento de Venus, "el origen de todo", con el que se inicia la exposición. En una segunda sala, Eva y la serpiente, se mostrarán obras como La encantadora de serpientes de Henri Rousseau o las fotografías de Nastassia Kinski, de Richard Avedón, o la de Rachel Weisz retratada por James White.

Un tercer espacio abordará las dos figuras sobrenaturales -esfinges y sirenas- de la 'femme fatale' donde se podrá contemplar una escultura de Louise Bourgeois; la fotografía hecha por Mapplethorpe a Patti Smith y pinturas de Courbet o Corot.

El tema clásico de las tentaciones de San Antonio lo abordan Furini, Cezanne, Picasso o Antonio Saura, mientras que "la esclavitud erótica" estará presente en la sala sobre San Sebastián "que se aborda desde la pintura del Renacimiento como icono gay o icono del cuerpo masculino voluptuoso", con obras de Bronzino, Guido Reni, Ribera, Bernini, Moreau, Edouard Levé. Frente a San Sebastián, Andrómeda representada por Rubens, Doré, Dalí o Bellmer.

La primera parte de la exposición finalizará con El beso, con insistencia "en el lado violento y oscuro. Hay mucho vampirismo o canibalismo en esta sección, con amantes que desean devorarse", según el comisario. Obras de Rodin, Munch, Max Ernst, Warhol, Magritte o Nan Goldin ilustran este apartado que finaliza en una sala donde se proyectarán tres vídeos de Bill Viola.

En Caja Madrid se tratará "el encanto erótico de la muerte", con capítulos sobre Apolo y Jacinto y Diana y Endimión, "centrados en el cuerpo masculino como objeto erótico", con obras de Tiepolo, Rubens o Luca Giordano. Cleopatra y las bellezas agonizantes, vistas por Man Ray, Dalí, Delvaux o Moreau, es otro de los capítulos del recorrido que finalizará con los dedicados a la Magdalena penitente y a las decapitaciones y el símbolo extremo de mujer fatal: las Judith y Salome que acaban con su pareja, junto con algunos David, ambiguos, con la cabeza de Goliat.

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