CONCERT MUSIC FESTIVAL

Y la Reina se coronó

  • El espectáculo God Save The Queen hizo vibrar a Sancti Petri con temas de eficacia probada

El vocalista de la banda tributo a Queen en el escenario del Concert Music Festival. El vocalista de la banda tributo a Queen en el escenario del Concert Music Festival.

El vocalista de la banda tributo a Queen en el escenario del Concert Music Festival. / NACHO FRADE

Reinó la Reina el sábado noche como otras tantas pasadas. No podría esperarse otro resultado. El cóctel tiene esa clase de magia de los grandes espectáculos. Un repertorio infalible, unos más que solventes ejecutores y las ansias inmensas del auditorio de entregarse a la música.

El espectáculo God Save The Queen, tributo a la banda de Freddie Mercury, se coronó en el Concert Music Festival de Sancti Petri como una cita multitudinaria en el fin de semana dedicado a la nostalgia. No cabía un alma. Un día antes fueron las canciones de Supertramp las que encandilaron al respetable. Las de Queen no podían ser menos. Vivimos inmersos en un torbellino de revival muy necesario con la formación británica en diversos formatos: reediciones discográficas, novedades editoriales y, sobre todo, la película Bohemian Rhapsody que ha rescatado la historia y trascendencia de Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon para recordarnos y recordarle a las nuevas generaciones que la música con mayúsculas ya existía antes de las descargas digitales.

La banda tributo que se dejó la piel en Sancti Petri lleva girando desde mucho antes del taquillazo cinematográfico y esas tablas quedaron más que demostradas frente a un público entregadísimo a la causa durante la hora y cuarenta minutos aproximadamente del recital. "¡Pues sí que hay gente a la que le gusta Queen!", comentaba uno de los asistentes en las gradas minutos antes de que diera comienzo el show al ver el lleno absoluto del recinto. En la parte central los había que incluso quisieron coronarse ellos ataviándose con un complemento "real" o, más allá, mimetizándose con el mítico líder de la formación: camiseta blanca, pantalones ajustados y el inevitable bigote. La gente venía con ganas de pasárselo en grande y lo hizo sin contemplaciones, aunque Reina solo haya una. Y reinó, por descontado.

El espectáculo God Save The Queen. El espectáculo God Save The Queen.

El espectáculo God Save The Queen. / NACHO FRADE

Huelga decir que lo que se vio en el escenario fue una gran recreación del espíritu musical de Queen en el mítico concierto de Wembley 86, con ciertas licencias en el repertorio. La imitación, no obstante, es empresa imposible. Es inalcanzable calcar el componente sentimental, fruto de una época y un contexto personal e intransferible, de una banda histórica. Había gestos, poses, vestuario, sonido contundente y un parecido vocal asombroso. Queen no volverá, pero la esencia al menos pudo captarse y disfrutarse de lo lindo. El trabajo en escena de los argentinos Pablo Padín (voz y piano), Francisco Calgaro (guitarra), Ezequiel Tibaldo (bajo) y Matías Albornoz (batería) es encomiable y no bajó el listón en ningún momento, por más que su vocalista evitara algunos de los pasajes armónicos más altos en temas como Somebody to love o Don't stop me now, composición con la que se cerró el concierto. Se entiende, el desafío era tremendo. A la Reina se le perdona todo porque lo que queda, finalmente, es la fuerza de las canciones y el haber vibrado como aquellos que tuvieron la fortuna hace más de treinta años de vivir ese directo emblemático.

Y hubo un buen ramillete de aquellas melodías que representó cada una de las etapas más características de la banda: We will rock you, Now I'm here, Another one bites the dust, Fat bottomed girls, Killer queen -alguna asistente intentaba captar el título del tema con la aplicación Shazam con escaso éxito-, Keep yourself alive, Under pressure, Is this the world we created...?, Love of my life -el episodio más emocionante de la velada, sin duda-, I want it allBohemian Rhapsody -coreado sin descanso-, Radio Ga Ga, Crazy little thing called love, una vuelta más a We will rock youWe are the champions y I want to break free

Sirva God Save The Queen no solo como homenaje a la revolución sonora que emergió con Queen, sino también como tributo a la memoria colectiva como fuerza inspiradora para lo que está por venir. No es que todo esté ya inventado, es que la calidad siempre regresa como fuerza para guiarnos el camino.

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