Cultura

La Ofendida cumple un año

  • La escuela de artes escénicas celebra su primer aniversario en Cádiz en una noche cargada de emoción y diversión donde se reunieron profesores, alumnos y amigos con el teatro como nexo de unión

En estos días se cumple un año desde que subiera el telón en la escuela de artes escénicas La Ofendida. Se abrieron las cortinas y comenzó la función en la calle Santa María del Mar. Esta apuesta por la formación teatral la lleva a cabo la actriz Diana Civila y dota a Cádiz de un centro multidisciplinar en lo referente al teatro. Interpretación, canto, esgrima, danza... son algunas de las disciplinas que se han impartido en este año. Durante este tiempo son muchas las personas, entre profesores y alumnos que cumplen y disfrutan del deseo de potenciar sus facetas en la escena.

A Diana Civila siempre le ha gustado mucho la docencia, se ha llevado muchos años impartiendo clases de teatro en la Universidad, en centros municipales y considera que la formación "es muy importante porque hay que estar reciclándose constantemente, es un aprendizaje durante toda la vida". Cuando fundó La Ofendida "en Cádiz no había ningún centro de formación teatral". Antes, la gente le comentaba que "había un vacío en la ciudad en la formación de artes escénicas" y se lanzó, "voy a probar", se dijo a sí misma, "voy a crear una escuela", y lo hizo. Se puso a trabajar y llamó a antiguos profesores suyos y el proyecto tuvo muy buena aceptación. Ahora tiene el orgullo de "poder decir que se ha cumplido uno de mis mayores objetivos, ofrecer calidad ante todo y que la gente sienta que están aprendiendo cosas nuevas".

En La Ofendida suelen hacer este tipo de celebraciones para las Navidades y en fin de curso donde siempre actúan los alumnos. Pero, el pasado viernes 28 actuaron todos los profesores y algunos invitados especiales como Salvador Fernández Miró. El actor Paco Algora, que también ha impartido clases en la escuela, presentó el libro con su nueva obra Con la soga al cuello. Incluso hubo un alumno que pidió realizar un número de magia como agradecimiento por la experiencia vivida en La Ofendida. Se vivieron momentos especiales como cuando se sopló la primera vela entre todos y se pidieron los deseos de mejorar siempre y seguir desarrollando con satisfacción este proyecto.

Pepa y Ana son alumnas de una de las clases de adultos. Pepa lleva desde enero y "desde siempre tenía ganas de hacer teatro, de mayor quiero ser actriz", dice riendo. Es maestra de educación especial y siente que es "una experiencia enriquecedora donde conoces tus límites". En referencia al aniversario de La Ofendida menciona que "Diana ha abierto el telón del teatro en Cádiz" y que está "haciendo realidad el sueño de mucha gente". Ana empezó en marzo, de chica le lloraba a su madre porque quería ser actriz y siempre ha tenido contacto con el teatro desde el colegio. Para Ana, en Cádiz hay mucha afición al teatro y la gente lo necesita", relata su experiencia como "algo mágico".

El profesorado durante el curso es cercano, de Cádiz o Sevilla. Diana Civila comenta que ha intentado "buscar profesores que no solo sean artistas sino también pedagogos". Después, durante todo el año se programan cursos intensivos o monográficos, como en la escuela de verano, donde si vienen profesores de reconocido prestigio a nivel internacional como Eric The Bont, la figura más reconocida en el mundo del clown. Ahora en noviembre da un curso intensivo Celia Mur de la que hablan, según Civila, "como la mejor cantante de jazz a nivel nacional".

Entre los muchos profesores que imparten clase en La Ofendida se encuentran Paco Algora y Lola Botello. Para el actor Paco Algora es necesario "formarse, estudiar y leer", piensa que "hay que apostar por la cultura y la educación porque se la llevan los bárbaros". Su intención con las clases en la escuela es transmitir "el amor al oficio y despertar la vocación". Lola Botello, también actriz y cantante, concibe el teatro como un compromiso que hace pensar a las personas. Reconoce que en Cádiz "hacía falta una escuela así" ya que "el tejido teatral está muy desvalido". Botello apuesta por este proyecto y lo define "como un sitio que me interesa para trabajar".

Una de las clases que imparte Lola Botello es la de teatro musical y canto para niños. Lucía, Adri, Alicia, Naomi y Carmen, alumnos de esta clase, también hablan de su experiencia en la escuela. Lucía lo diferencia del método de enseñanza en el colegio, explica que "es más teórico, al colegio vas a aprender cosas que no te gustan". Carmen reconoce que "Diana me ha salvado la vida", porque era algo que le gustaba mucho, aunque "me da vergüenza cantar y actuar". Adri, por su parte, cuenta como se encierra "en el cuarto de baño para cantar" y que "aquí aprendo y me divierto".

A la escuela acuden personas desde Jerez, Chiclana, San Fernando o Vejer. Este verano vinieron desde Sevilla y Madrid. Empezaron con 30 alumnos. Desde entonces, el numero ha ido creciendo y este primer aniversario lo celebran ya con 70 alumnos.

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