Noemí Casquet | autora de 'Zorras' "No hago novela erótica sino novelas de liberación"

  • La autora catalana presenta 'Zorras' este jueves en el café teatro Pay Pay dentro de la programación de la 35 Feria del Libro de Cádiz

La escritora Noemí Casquet. La escritora Noemí Casquet.

La escritora Noemí Casquet. / Jaime Menéndez

Entre el pasado junio y el próximo mes de noviembre, la periodista especializada en sexualidad y divulgadora Noemí Casquet publicará una trilogía literaria completa. Más de treinta mil ejemplares vendidos en un año de su primera obra, Mala mujer: la revolución que te hará libre, una guía sexual sin tabúes, animó a la autora de la plataforma de educación sexo-afectiva Santa Mandanga a adentrarse en los terrenos de, esta vez, la novela erótica para inaugurar con Malas una saga literaria en la que la mujer rompe el rol tradicional que ocupa en el género. Zorras, la obra que presenta este jueves, a partir de las 21.30 horas, en el Café Teatro Pay Pay dentro de la Feria del Libro Canalla, es la segunda entrega de su proyecto, que se completará el mes que viene con Libres.

–Alicia, Diana y Emily son tres mujeres que se conocen en un momento clave de sus vidas y se deciden a formar un club para cumplir todas sus fantasías sexuales. Pero ellas son bastante diferentes, ¿no?

–Alicia es la voz principal, es su historia la que estamos leyendo, y es una chica de 26 años con una vida establecida, lleva 5 años con su pareja, pero la vida que lleva no es la vida que quiere llevar. Emily es una chica estadounidense de madre española, tiene 22 años , es súper alocada y trabaja de camarera desde hace año y medio en Madrid. Y Diana es un personaje racializado y fuera del estereotipo de belleza actual. Es una chica negra y gorda, estudiante de Empresariales, de familia sueca de clase alta; y a nivel sexual es la más conservadora por tanto es, sin duda, la que más evoluciona a lo largo de esta trilogía.

–Una trilogía en la que intenta dar una vuelta de tuerca al género rompiendo, como vemos, algunos estereotipos. ¿Ese ha sido el acicate para lanzarse a escribirla?

–Sí, totalmente, creo que en la novela erótica durante mucho tiempo se seguían perpetuando una serie de estructuras que no se mantenían ya. Porque parece que para presentar un personaje femenino liberado tenía antes que pasar por un trauma o un drama y, de repente, se encontraba en la situación en la que aparecía otro hombre, empotrador, y a través de ese hombre se empoderaba y se enamoraba y todo muy así... Entonces pues me cansé de seguir leyendo todo eso.

–Y deja el ‘amor’ a un lado y coloca al centro una historia de amistad

–Sí, creo que hacía falta en el género una novela que hiciera una oda a la amistad y a la sororidad por encima todo. Es que esa amistad es el punto de inflexión de todo. A través de esa hermandad, del Club de las Zorras, no sólo consiguen probar todo sino, algo que no se esperaban, que es toparse con la liberación, con su esencia misma, con esa búsqueda constante, evolutiva, en la que estamos siempre de quiénes somos y qué hacemos en este mundo. Yo es que al final pienso que no hago novelas eróticas sino novelas de liberación porque estos personajes se liberan a través del sexo pero podrían hacerlo a través de otra cuestión.

–Siglo XXI y hablando de liberación sexual... El cuerpo de la mujer sigue siendo campo de batalla, ¿no?

–Es cierto que cada vez estamos menos sometidas, tenemos más igualdad pero hay todavía una masculinidad que sigue siendo muy tóxica. Creo que tenemos que seguir haciendo un trabajo para romper con todo esto y conseguir la equidad entre todas las personas pero tenemos que poner el foco en el hombre porque es esa masculinidad la que está en la punta de la jerarquía y siente también esa opresión de ese adoctrinamiento que nos han ido inculcando. Y es interesante que entre ambos géneros se llegue a consolidar esa equidad tan deseada.

–Hace un par de semanas, en uno de sus vídeos sobre sexualidad, se quejaba sobre el propio Youtube porque se lo ponía cada vez más difícil, ¿a qué se refería?

–Es algo que ahora me está pasando factura porque estoy muy cansada. Es agotador dedicarle muchísimo tiempo a Youtube, porque se ve un vídeo pero hay muchas horas detrás, y de repente que Youtube te lo censure, o que te lo pongas para mayores de edad, que no llegue a tu público... Como no pueden anunciar patrocinadores o marcas lo que hacen es que dejan de favorecer las visualizaciones porque como no van a ganar dinero, pues te joden a ti también. Es que cuesta... Llevo ya 10 años divulgando sobre sexualidad y cuesta... Instagram igual, te penaliza si desapareces un tiempo, es curioso este mundo y difícil.

–Al final, nada más libre y revolucionario que el papel y la letra impresa

–Pues cada vez estoy más centrada en hacer cosas tangibles, analógicas en ese aspecto, porque al final creo que lo que más empodera, lo más humano, es el contacto. Es la cercanía, es estar ahí con las personas, la presencia... Intento distribuir y diversificar mi trabajo por diferentes vías para que llegue a más gente pero ahora, especialmente, estoy centrada en las analógicas.

–Cercanía en tiempos de pandemia, ¿cómo ha afectado al comportamiento sexual?

–Afecta en el momento en que se está limitando el contacto pero no de manera drástica porque sí que es cierto que las aplicaciones para ligar siguen en auge y la gente sigue quedando, sigue habiendo citas tinder. Yo hace tres meses que me quedé soltera, he sido de las que también se ha quedado soltera en época de Covid, y está siendo curioso. He escuchado a algunas personas que, de repente, están hablando de follar con mascarilla y recordemos que el sexo ha estado lidiando con virus desde que existe y realmente no se ha hecho tanta campaña con el tema preservativo como con el Covid cuando hay ETS que pueden derivar a enfermedades que te pueden matar perfectamente.

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