Mesa revueltaDieciocho números de 'El Noticiero'

Francisco orgambides

Mesa revueltaDieciocho números de 'El Noticiero'
Mesa revueltaDieciocho números de 'El Noticiero'

12 de noviembre 2008 - 01:00

En el Archivo Histórico Provincial de Cádiz, en un legajo y para estudio de generaciones futuras, se conservan dieciocho ejemplares de un número del periódico local "El Noticiero" de 1866. Tienen su pequeña historia.

Entonces eran los ciegos -faltaba mucho para que el franquismo inventara la ONCE- quienes vendían los periódicos por las calles. La venta de diarios y aleluyas era el principal medio de subsistencia de los invidentes, y pocos años después también lo sería la venta de las letras de las agrupaciones carnavalescas. Un ejemplo: en 1862 el que iba a ser cinco años después fundador de este periódico, Federico Joly y Velasco, encargado de la Revista Médica, acordó con el editor del periódico "La Palma", sacar un suplemento de noticias, "para que lo vendieran los ciegos y contribuir al sostenimiento y moralización de esa clase desvalida" según solicitaba. José María Rodríguez Díaz, en su libro "Prensa y censura", cuenta todo esto con socarrona amenidad.

Los ciegos se aprendían en las redacciones los titulares, y luego voceaban las noticias en la calle, vendiendo los ejemplares. Para aumentar la venta, voceaban de modo sensacionalista las noticias. Curiosamente en Cádiz, en 1855, un grupo de ciegos pidió al gobernador que los sacara de la miseria, ya que el alcalde había prohibido que los ciegos comentaran y desfiguraran las noticias, debiendo ceñirse a pregonar las noticias que diga el papel. La objetividad no vendía periódicos, el sensacionalismo sí.

Sin embargo al ciego Francisco Azopardo, en aquel año de 1866, le pasó todo lo contrario. El alcalde de Cádiz le incautó los ejemplares de "El Noticiero" que llevaba, los dieciocho en la mano.

El alcalde se los quitó y multó porque los iba vendiendo por los establecimientos públicos de la ciudad sin pregonarlos. Azopardo los perdió para siempre y hoy siguen en nuestro Archivo Histórico.

En qué quedamos ¿Se pregonan o no se vocean? Laberintos de la libertad de prensa.

stats