Un preso de tercer grado apuñala en Chiclana a un portero de discoteca

La víctima recibió un pinchazo a la altura del corazón, que frenó una costilla, y otro en un brazo · El interno fue detenido al ir al centro de salud con la nariz rota

En la imagen, fachada de la discoteca de Chiclana donde tuvo lugar el apuñalamiento.
En la imagen, fachada de la discoteca de Chiclana donde tuvo lugar el apuñalamiento.
Rosa Romero / Cádiz

28 de noviembre 2010 - 05:01

Un preso fue detenido la madrugada de ayer en Chiclana por agentes de la Guardia Civil por apuñalar supuestamente a un vigilante de la discoteca k3, emplazada en la zona de Los Gallos.

El interno, A.R., de 34 años de edad, que disfruta del tercer grado controlado por una pulsera telemática, asestó supuestamente dos puñaladas al portero del establecimiento, una, a la altura del corazón, que por fortuna no le interesó ningún órgano vital al frenar una costilla el avance del cuchillo, y otra de gran profundidad en el brazo izquierdo.

Según las fuentes consultadas por este periódico, el preso, que había optado recientemente al tercer grado, tras cumplir 11 años de condena en prisión, acudió a la discoteca por la noche con su novia, su hermano y varios amigos. Al parecer, allí se originó una trifulca con otros asistentes al local en el transcurso de la cual el interno recibió varios puñetazos en el rostro, uno de los cuales le provocó la rotura de la nariz y otro, un gran derrame en un ojo, mediando el vigilante, quien acabó recibiendo las dos puñaladas.

El portero, que en ningún momento perdió la consciencia, se dirigió por su propio pie al centro de salud La Longuera, para ser atendido. Y curiosamente, allí acabó reencontrándose con su supuesto agresor, quien acudía con su novia y amigos para que le curaran las heridas que tenía en el rostro y que llegó diciendo que se había hecho al caerse de la moto.

"Ha sido él el que me ha apuñalado", le dijo el portero al verle a los agentes de la Guardia Civil que en esos momentos hablaban con él para hacer el parte de la trifulca ocurrida en la discoteca. Así que allí, en el mismo centro de salud, fue detenido el preso.

Después, tanto él como el vigilante fueron llevados al hospital de Puerto Real. El primero, esposado y conducido por la Guardia Civil, para que le realizaran unas radiografías del rostro y nariz, y el segundo, en una ambulanacia, para que le suturaran las dos heridas incisas. Tras ser atendidos, ambos recibieron el alta hospitalaria, siendo el interno conducido por la Guardia Civil a los calabozos, en calidad de detenido.

stats