Provincia de Cádiz

El nuevo 'Padre Coraje'

  • Paco Holgado anuncia una marcha hasta Madrid para exigir justicia de todos los crímenes violentos, a un año de prescribir el caso de su hijo Juan

Ha vuelto a Jerez, su hogar, como el turrón. Pero ahora su apariencia es bien distinta. Verlo sin sus inseparables gafas y sin la bicicleta con la que, día a día, pedaleaba hacia la verdad, Francisco Holgado parece un hombre distinto, nuevo. Su cara es más afilada, ha perdido peso, su pelo se ha vuelto encanecido y su andar no es el mismo. Es otro 'Padre Coraje', el Paco septuagenario, el de los setenta, que se dice pronto, el antiguo empleado de la Caja Rural al que la vida le dio la vuelta como a un calcetín hace ahora más de diecinueve años. Todo puede parecer distinto, pero no se despega de ese riguroso luto que, no se sabe cómo lo hará, mantiene desde aquel infausto 22 de noviembre de 1995 en el que asesinaron a su hijo Juan.

El tiempo, cómo no, pasa factura a todo mortal. Paco ha pasado por achaques cuando parecía invisible. La visita a los hospitales era constante. Se operó por lo bajini de un problema de ablasión del corazón, lleva el problema del azúcar como puede... ha pasado por una difícil separación y habrá por ahí más de una gotera que no sepamos. Pero, por encima de todo lo anterior, aparece esa herida abierta que no acaba de cicatrizar después de diecinueve años. Es la enorme losa que arrastra este setentón, al que persigue los achaques de la edad.

En estos días, ha regresado huyendo del vecino frío francés. No ha podido encontrarse con sus hijos, pero lo ha hecho con sus nietos Hugo y Naila. Hasta Sigean, al sur de Francia, viajó el hombre hace unos dos años por aquello del relaxing y una novieta francesa y olé. Pero, a día de hoy, todo eso ha quedado atrás. Ha puesto el letrero de 'libre' y anda por aquí, entre nosotros. Es resuelto. Se ha instalado en su casa de protección oficial de la calle Palma, por la que paga su rentita, y ahí el hombre se desenvuelve a la perfección.

Pues eso. Y ahora viene 'guerrillero'. Conoce mejor que ninguno las posibilidades. Pero nada podrá consolar a la familia Holgado. Las últimas pruebas supusieron un enorme aliento para la familia pero, finalmente, se truncaron. Fue hace unos cinco años y no existe ninguna posterior. Se aportó un tetrabik de zumo con una huella de sangre que se encontró en la gasolinera de Martín Ferrador. Era una última esperanza que se desvaneció tan rápido como el humo. Entonces, el juez decidió archivar el sumario tras 16 años de instrucción, lo cual puede parecer extraño cuando el delito de asesinato está penado con más de veinte años de prisión. Eso obligaría a pensar que el delito no prescribe hasta noviembre de 2015. Paco lo cree así. Pero eso es complicado. Sólo un milagro, la aportación de una nueva prueba, podría reabrir el caso, algo que se antoja casi imposible.

Pero, ¿qué pasa por la cabeza de este hombre? Esto es lo que dice. De acuerdo con su abogado y presidente de la Asociación de Víctimas y Delitos Violentos, José Miguel Ayllón, "y si la salud me lo permite, y hago un llamamiento general, haremos una marcha a pie hasta la sede del Tribunal Supremo para exigir no sólo justicia en mi caso particular, sino también en el resto de casos sin resolver. Mi deseo es mantener una reunión con la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, para que me facilite un encuentro con el presidente Mariano Rajoy y con el director general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó, para trasladarle estos asuntos". Por tanto, cualquier interesado puede contactar con la asociación nacional en el 91-5513217 para sumarse a la protesta o bien hacerlo a través del propio Paco Holgado.

"Yo he hecho de todo estos 19 años. También estuve muchos años en Comisaría, donde había policías que querían estar en la investigación, pero hubo también inspectores y comisarios que se lo impidieron. Manuel Fernández Sánchez fue ejemplo de policía y buena persona. Recuerdo que en una investigación en Arcos, un joven llamó al programa de Lobatón. Un inspector quiso ir a Arcos y el comisario de turno le dijo que no tocase el asunto bajo amenaza de un expediente". Demasiadas dudas, tras diecinueve años, para unos padres muertos en vida.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios