Sucesos

La investigación concluye que el menor detenido en Chiclana por la muerte de su madre la asfixió con sus propias manos

  • El cadáver de Elisa Polo, de 51 años, presentaba además varios golpes

  • El joven, que ahora tiene 16 años, fue detenido en abril pero los hechos sucedieron cuando tenía 14

  • Está internado en un centro de menores de la provincia

La zona de Chiclana donde estaba el chalet en el que vivía Elisa Polo con su hijo menor en el momento en que sucedieron los hechos. La zona de Chiclana donde estaba el chalet en el que vivía Elisa Polo con su hijo menor en el momento en que sucedieron los hechos.

La zona de Chiclana donde estaba el chalet en el que vivía Elisa Polo con su hijo menor en el momento en que sucedieron los hechos. / Sonia Ramos

Los investigadores de la Guardia Civil que han llevado durante dos años el caso del presunto homicidio de una mujer en Chiclana consideran que su hijo adoptivo, un chico de origen ruso que en el momento de los hechos tenía 14 años, la asfixió con sus propias manos después de propinarle diferentes golpes.

Según ha podido saber este medio, la pruebas recabadas tras la segunda autopsia realizada al cadáver no dejan ningún género de dudas y se descarta por completo la muerte natural. La causa del fallecimiento de Elisa Polo, que contaba con 51 años en el momento en que sucedieron los hechos, fue la asfixia, y aunque en un primer momento se consideró que se originó por causas naturales, el pasado mes de abril agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil detuvieron al menor después de oírlo en declaración en la Comandancia de Cádiz.

Ahora se ha sabido que el joven, presuntamente, utilizó sus propias manos para asfixiar a Elisa, y que el cadáver presentaba marcas rojizas en el cuello compatibles con un estrangulamiento. Además, el cuerpo también presentaba varios golpes, por lo que los investigadores tienen claro que Elisa murió por la intervención del menor, posiblemente después de una fuerte discusión que se le fue de las manos de la manera más trágica.

El menor no sólo no ha confesado sino que ha negado tener nada que ver en lo sucedido

Lo que no terminan de entender los agentes es el móvil del crimen. De momento, varios meses después de su detención e internamiento en un centro de menores de la provincia, el joven no sólo sigue sin confesar sino que ha negado tener nada que ver en la muerte de su madre.

En los próximos meses se espera que se celebre el juicio en que se tendrán que demostrar de manera inequívoca los hechos. En caso de ser declarado culpable, como máximo el joven pasará cinco años en un centro de menores, ya que se acogerá a los beneficios que le reportarán tener 14 años cuando sucedieron los hechos. De cualquier forma habrá que probar su intervención de manera fehaciente, algo que los investigadores de la Guardia Civil consideran tener atado y bien atado después de dos años de un trabajo duro y complicado.

El caso de la muerte de esta mujer a manos, presuntamente, de su hijo adoptado y su posterior detención no sólo acaparó la atención de los medios de la provincia sino que programas de televisión nacionales e informativos de todas las cadenas desplazaron sus equipos hasta Chiclana y Fuengirola –adonde el chico se fue a vivir con su padre tras la muerte de Elisa– para contar en directo lo que estaba pasando.

Hay que recordar que Elisa Polo era gobernanta del hotel Riu de Chiclana. Su entonces marido también era trabajador del mismo establecimiento hotelero. Al sufrir problemas para quedarse embarazada, la pareja decidió adoptar a un niño ruso, con el que convivieron en un unifamiliar de una zona cercana a la Venta López hasta que se separaron. El chico se quedó a vivir con la madre. Según los vecinos era un joven introvertido y poco hablador, pero jamás dio ningún problema. Al morir su madre se marchó a vivir a Fuengirola con su padre, que había rehecho su vida en la localidad malagueña. Hasta que agentes de la Guardia Civil decidieron reabrir el caso e inculparlo.

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