"Es indignante que Francia nos dé más ayuda que España"

Amaranta Ortiz Bermúdez, en la Place de la Bourse de Burdeos.
Amaranta Ortiz Bermúdez, en la Place de la Bourse de Burdeos.
M. Mateo Cádiz

06 de noviembre 2013 - 01:00

"Es indignante que en Francia te ayuden más que en tu propio país". Así lo afirma Amaranta Ortiz Bermúdez, estudiante de cuarto año de Medicina en la Universidad de Cádiz y que desde el pasado mes de septiembre está en Burdeos (Francia) como Erasmus. Allí puede llegar a pedir una ayuda del programa CAS que financia el 40% del alojamiento de los estudiantes, cantidad que supera notablemente los 100 euros que percibe del Estado español mensualmente.

Además de los mencionados 100 euros del Ministerio de Educación, que han estado a punto de eliminarse este año, Amaranta percibe también entre 150 y 200 euros de la Junta de Andalucía, una cantidad que sin embargo no cobrará hasta el próximo verano, por lo que las familias tienen que ir adelantándolo a lo largo del año, y los 110 euros que llegan de la Unión Europea.

En total percibe unos 350 euros de ayuda pública, pero esta estudiante gaditana asegura que para vivir "a lo justo" y sin ningún tipo de lujo son necesarios unos 600 euros: "Con menos dinero es imposible vivir porque nada más que en alquiler ya se van entre 350 y 400 euros". En este sentido, calcula que son necesarios unos 6.000 euros de presupuesto para vivir todo el año.

Amaranta Ortiz era una de las miles de afectadas por la medida anunciada en principio por el ministro de Educación, José Ignacio Wert. Es decir, este año no podía disfrutar de beca, "porque acceder a las generales es casi imposible ya que si cumples los criterios económicos, los académicos son aún más complicados".

A pesar de todo, su familia tenía previsto que "había que invertir dinero" en su educación y hacer un gran esfuerzo económico para que esta estudiante gaditana tuviera esa experiencia que de momento califica de "increíble".

Ortiz asegura que no era lógico que la medida se tomara una vez que estaban ya todos en sus destinos, "lo que iba a provocar que algunos tuvieran que volverse con los cursos ya empezados desde hace dos meses".

No obstante, aunque se considera afortunada porque va a poder disfrutar este año de la ayuda estatal, no está satisfecha porque los que decidan convertirse en un estudiante erasmus en el futuro no podrán recibir la beca estatal.

"Creo que lo que realmente no quieren es que veamos qué es lo que hay fuera, porque cuando vuelves quieres lo mismo que hay aquí y eso no les conviene".

Amaranta tiene las ideas muy claras y también las tuvo a la hora de elegir el destino. Ya había cursado francés en el Instituto Drago de la capital y, además, un hermano suyo trabaja temporalmente en esa ciudad francesa. Por lo tanto, ya la conocía de antes.

Asegura que la experiencia está siendo muy gratificante "y te ayuda a madurar en muy poco tiempo, porque aquí te tienes que buscar la vida. Además, das las clases en otro idioma, con toda la dificultad que eso conlleva. Lo bueno es que te sumerges en otra cultura. La ciudad de Burdeos es un destino muy recomendable".

Amaranta afirma que "desde pequeños nos meten en la cabeza que tenemos que abrir nuestra mente a Europa porque allí está el futuro". Ella se ha fijado en las generaciones que le han antecedido "ya que veíamos a nuestros hermanos mayores salir de España para trabajar con unas condiciones más o menos decentes y cuando vuelven, ninguno se quedaba en casa, sino que volvían a marcharse al extranjero". Es la hora en la que llega el momento de tomar la decisión: "Tengo que hacer lo mismo, porque aquí no tengo futuro".

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