Un incendio al arder una cortina destroza una casa en una barriada de Jerez

Vecinos rompen la puerta al creer que una madre con sus dos hijos pequeños estaba en el interior, pero esta había salido

El padre de los propietarios se lleva una mano a la cabeza al ver el terrible estado de la casa siniestrada.
El padre de los propietarios se lleva una mano a la cabeza al ver el terrible estado de la casa siniestrada.
M.m. Jerez

03 de enero 2014 - 05:01

Un calefactor encendido "para tener la casa calentita al volver", una ventana ligeramente abierta, un golpe de viento y una cortina fueron los ingredientes que cuajaron el incendio acaecido ayer a las 10,17 horas en la zona de San Telmo de Jerez conocida como 'Los Pitufos'. Afortunadamente no hubo heridos pero sí cuantiosos daños materiales que obligaron a la propietaria, Vanesa Amaya, sus dos niños de corta edad y su esposo a alojarse por el momento en casa de su padre, Emilio. "Salí por la mañana -comentó Vanesa a este medio- y dejé el calentador encendido. Se ve que el vientecito de la ventana ha movido la cortina cogido la cortina, que ha ardido y ha prendido en el sofá". La virulencia del incendio, acaecido en la calle Padre José María Lara, fue tal que "el techo del salón explotó", dijo la joven madre que ayer, aún con el susto en el cuerpo, se alegraba al menos de que todo ocurriera cuando no había nadie en casa. "Mi hijo mayor estaba con mi madre y yo me llevé conmigo al chico, que tiene tres años". La cocina, el cuarto y otras muchas dependencias quedaron absolutamente negras por el efecto del humo. Hasta la puerta de la entrada fue rota por los vecinos que "al principio se creyeron que yo estaba dentro con los niños". Afortunadamente no fue así.

La casa ha quedado dañada sensiblemente, lo que se ve agravado por el hecho de que el joven matrimonio está en paro y además carecen de seguro del hogar. Buena parte de las posesiones (muebles, ropas, electrodomésticos como el televisor...) han quedado inutilizados por el efecto de las llamas el humo y el calor. Por el momento la familia se alojará con los padres de Vanesa, los cuales también sufren la lacra del desempleo.

El único ser vivo que tuvo que ser rescatado por los bomberos fue un perro, que se refugió en la cocina sin sufrir daños. Para sofocar el incendio los bomberos emplearon 500 litros de agua y se ayudaron de un turbo ventilador para desalojar los gases concentrados en la vivienda. Los especialistas dedicaron cerca de una para completar la actuación.

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