Provincia de Cádiz

La huelga no funcionó

  • La jornada de paro de los trabajadores públicos no trastocó la vida cotidiana de los gaditanos, con un seguimiento muy desigual por sectores · La movilización fracasó sobre todo en sanidad y educación

Puede que fuera por la negativa a perder el salario de un día precisamente el mismo mes en el que los emolumentos se van a ver recortados de manera sensible; puede que fuera porque alguno prefirió reservar fuerzas para una huelga general que cada día se ve más inminente; puede que fuera porque se pudo entender que ninguna protesta logrará tumbar el tijeretazo ya aprobado por el Gobierno central; puede que fuera también porque el poder de influencia de las centrales sindicales se ha visto menoscabado por su actitud tras tres años de crisis en los que el paro ha crecido sin remisión; o puede que fuera por muchas razones, o por ninguna. Pero lo cierto es que la huelga de funcionarios de ayer no funcionó en la provincia de Cádiz, porque el paro no trastocó la vida cotidiana de los gaditanos.

Hay un dato que habla por sí solo: los dos sindicatos mayoritarios (CCOO y UGT) cifraron el seguimiento de la huelga en la provincia en un 60%, porcentaje muy escaso para cualquier movilización de esta índole que se precie y porcentaje, además, que se presume bastante elevado para lo que ayer se vio en la provincia. Porque el seguimiento masivo de la jornada de paro fue palpable en algunos centros universitarios, en determinados -muy pocos- ayuntamientos de pueblos pequeños, y en pocos sitios más.

En el otro lado de la balanza estarían sectores estratégicos para la función pública como la sanidad o la educación, donde el número de funcionarios que secundaron la jornada de huelga fue bastante reducido.

Igual sería injusto calificar de "fracaso" la convocatoria de ayer, pero tampoco fue un "rotundo éxito", como quisieron hacer ver desde CCOO y UGT que, como suele suceder siempre en estos casos, arremetieron con dureza contra los servicios mínimos marcados por la Administración, especialmente en los centros sanitarios.

La guerra de cifras no dio tregua. Así, mientras los dos sindicatos mayoritarios hablaban de un seguimiento del paro del 70% en los centros sanitarios (incluyendo hospitales y centros de salud), la Delegación del Gobierno andaluz en Cádiz la reducía ostensiblemente, en concreto hasta el 5,01%. Y en lo referente a los centros educativos, en concreto en la enseñanza pública, UGT y CCOO estimaron la participación del paro en un 60%, mientras que la Junta lo dejaba en un 15% en lo referente al personal docente y en un 8,2% en el ámbito del personal no docente. Testimonial fue el número de profesores de la enseñanza concertada o privada que optaron ayer de manera voluntaria por no acudir a impartir clase.

Y si la sanidad y la educación no respaldaron la convocatoria de huelga, tampoco es que el panorama fuera muy diferente en la Administración. En las principales ciudades de la provincia de Cádiz, la mayoría de los empleados públicos acudieron a su puesto de trabajo en las dependencias de la Junta de Andalucía y de la Administración General del Estado, donde las ventanillas al público estuvieron en todo momento operativas, por ejemplo en la Delegación de Hacienda de Cádiz, donde la tramitación de las últimas declaraciones de la Renta no experimentó ayer un parón.

En los datos aportados ayer por la tarde por la Junta de Andalucía se cifró en un 8,89% la media de la plantilla que se declaró ayer en huelga, siendo la Delegación provincial de Economía, Innovación y Ciencia donde más seguimiento tuvo la convocatoria de ayer y las de Educación y Hacienda donde menos bajas hubo.

Diferente fue lo vivido en los ayuntamientos, ya que hubo incluso algunos que literalmente cerraron sus puertas, aunque ello se produjo en municipios pequeños, localizados en la mayoría de los casos en la comarca de la Sierra. En consistorios como los de Villamartín, Setenil, Espera, Grazalema y Alcalá del Valle el seguimiento del paro alcanzó el 100%, lo mismo que en Trebujena, feudo indiscutible de IU en la provincia gaditana. Y en el Ayuntamiento de Jerez, donde los funcionarios no ganan para disgustos tras los continuos retrasos en el pago de las nónimas, los sindicatos dijeron que el 75% del personal municipal fue a la huelga.

En otros ayuntamientos, como por ejemplo el de Chiclana (gobernado por el PSOE) y el de El Puerto (dirigido por el PP), el día de ayer no fue muy diferente a otro cualquiera. En la localidad chiclanera sólo secundaron la huelga 39 de los 488 empleados del Ayuntamiento (entre funcionarios y personal laboral) y siete de los 205 trabajadores de las empresas municipales. Y en El Puerto la incidencia del paro también fue casi nula, pese a que la Fundación Alberti y las dependencias de Turismo permanecieron cerradas. Pero en el área de Urbanismo, por ejemplo, apenas cinco de sus 60 empleados renunciaron de motu propio a ir a trabajar.

Tampoco tuvo repercusión la huelga en los transportes. No hubo retrasos en los trenes y en el aeropuerto de Jerez, donde se fijaron servicios mínimos, los vuelos despegaron y aterrizaron con total normalidad.

Otro aspecto destacable de la jornada fue la ausencia de incidencias. Los más destacables tuvieron lugar en las puertas de acceso al puerto de Cádiz, donde los piquetes, a primera hora de la mañana, impidieron el acceso de los camiones durante hora y media. También sellaron con silicona la puerta ubicada en la plaza de la Hispanidad, junto a la estación de autobuses de Comes.

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