Provincia de Cádiz

Normalidad absoluta en cinco pilares de la función pública

  • El anuncio de la huelga vació de usuarios los centros sanitarios y las oficinas de atención al cliente, que funcionaron a pleno rendimiento · La actividad se resintió en los centros universitarios, aunque en ello influyó que ya no hay clases · Policías y guardias civiles, satisfechos con su particular 'huelga de celo'

Administración: La frase más escuchada: ¿Para qué sirve esta huelga?

Dos funcionarias fuman en la puerta de la Agencia Tributaria, donde el seguimiento de la huelga ha sido nulo. Ambas entraron en la hornada del 85. "5.000 competidores. Nos quedamos sin Navidad, sin Semana Santa... ahora todo el mundo mira a los funcionarios como apestados. Tenemos mala prensa. El otro día Martín Ferrand escribió un artículo que casi me hace llorar. Dibujaba a los funcionarios como los del franquismo, en oficinas oscuras y con manguitos. Pero aquí buscamos fórmulas para encontrar subvenciones, echar una mano a la gente. Nos rebajan el sueldo y todo el mundo dice oh, bien". Su dicurso parece muy reivindicativo, pero están trabajando, en cuanto acaben el cigarrito. "¿Por qué no habéis ido a la huelga?" "Porque es inútil. ¿Para qué voy a regalar otros 90 euros aparte de los 150 que me van a quitar?". En el interior de Hacienda nada parece distinto a cualquier otro día. 

Entre la Agencia Tributaria y la plaza Asdrúbal, donde se encuentra el edificio de cuatro consejerías, todo un trazado funcionarial, hago un estudio nada científico. Escucho conversaciones al azar en las cafeterías. Funcionarios ante el café. Sólo cifras: 6,8%, 400 euros, 11.000 millones... "Estamos calentitos, esto cualquier día estalla", me dice un funcionario que no hace huelga.

En la oficina de empleo de la zona no hay aglomeración. "Aquí hemos venido casi todos", me dicen en información. A la salida, un parado con bermudas para ir a la playa después de sellar -"la playa es gratis"- me detiene: "¿Por qué iban a protestar, si ellos tienen trabajo y lo van a tener siempre? Hacen bien en trabajar, es lo mínimo que pueden hacer por los que no trabajamos".

En la plaza Asdrúbal trabaja casi un millar de funcionarios y no llega al centenar los que han faltado. En Vivienda, 15 de 213 y alguno se indigna porque le han llamado "sinvergüenza" a la entrada del trabajo. "Eran  tíos a los que no conocía de nada, serían de Educación, porque en mi departamento están todos". Los agentes de seguridad afirman que no han notado  menos trabajadores, pero sí menos usuarios. "Ha habido muchas llamadas para saber si estaban abiertas las oficinas. Pues claro que están abiertas". Un trabajador de servicios sociales fuma un cigarro en la puerta -"mi 5% más de tabaco"-. No ha ido a la huelga, "y yo he ido a todas". Reflexiona: "Si eso que llaman mercados, que será alguien, vieran los expedientes que pasan por mi mano, de la gente que no tiene cómo salir adelante... bah, si los vieran les daría igual." "¿Y qué se puede hacer?" "Nada, no se puede hacer nada". Tira el cigarro: "Hemos perdido, amigo, hemos perdido y no sabemos cuánto".

Sanidad: 'Huelga' de pacientes por el temor de no ser atendidos

"Han hecho más huelga los pacientes", decía una trabajadora del Hospital Puerta del Mar tras el mostrador que reparte las citas de las consultas externas. Ante el aviso de huelga, muchas personas prefirieron no acudir a este servicio del hospital y dejarlo para hoy miércoles por el temor de no ser atendidas, como corroboraba una usuaria. Se notaba en que la sala de espera de este lugar se encontraba semivacía. Por lo demás, el Puerta del Mar funcionó con total normalidad y la huelga de funcionarios apenas fue perceptible en las prestaciones ofrecidas a los ciudadanos. A pleno rendimiento estaba también la Unidad de Admisión y de Registro de Demanda Quirúrgica y, en general, el centro hospitalario. "Hay trabajos en los que los usuarios no pueden esperar", comentaba un celador de paritorio. 

En fisioterapia, varias mujeres certificaban que estaban siendo atendidas "como siempre". Antonio  Peinado, a punto de ser abuelo, contaba cómo a su hija, que espera un hijo, la había visitado el médico, la matrona y las enfermeras con la asiduidad habitual.

"Un profesional sanitario se lo piensa más que otro funcionario a la hora de ir a la huelga", explicaba una enfermera en la cafetería del hospital. Ayer, en el Puerta del Mar, los trabajadores no parecían estar a favor de la huelga. Y de fondo, el tijeretazo de Zapatero. "Ya tengo bastante con los 50 euros que me va a quitar  el Gobierno como para que me quiten 50 o 60 por hacer huelga. Ese es el dinero mensual de la gasolina", protestaba una empleada de consultas externas, que añadía que medidas de presión como esta huelga "van encima también en contra por el descuento en la nómina que nos hacen".

Esta misma trabajadora criticaba el papel de los sindicatos. "Soy mileurista y nadie me ha defendido nunca. Por no hablar de las grandes diferencias en productividad entre los jefes y los trabajadores como yo", declaraba visiblemente molesta. Tenía también críticas para la administración: "¿Servicios mínimos?, desde que no suplen las bajas de los profesionales estamos en servicios mínimos. Esto no es nuevo".

Universidad: Normalidad en una jornada de exámenes en los centros

Ni idea. Los universitarios Juan Antonio Valverde y Marco Antonio Puente se enteraron ayer mismo de la jornada de huelga en el sector público, justo cuando iban a acceder a la biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras de Cádiz, en cuya puerta avisaba un cartel de que con motivo de este paro sólo iba a permanecer abierta hasta las 14:30 horas. "Pues yo pensaba venir esta tarde...", lamentó uno de ellos.

A unos metros, sentadas en unos bancos, otras cuatro estudiantes repasaban los apuntes de la asignatura Historia de la Lengua, de la que se examinarán hoy. Se quejaron de que la biblioteca no abriera por la tarde en plenos exámenes. 

El decano de este centro universitario, Manuel Arcila, aseguró que los servicios mínimos estaban funcionando. De las cuatro personas que trabajan en la secretaría de la Facultad dos estaban en su puesto de trabajo, y la conserjería era atendida por un empleado. No obstante, Arcila no pudo valorar el seguimiento de la huelga por parte de los profesores, al no estar obligados éstos a avisar de si secundaban o no el paro. Además, las clases ya han concluido en las facultades; en estos días los alumnos sólo acuden a examinarse de sus materias. Algunos de ellos, como los miembros de la Asamblea de Estudiantes de Cádiz, decidieron sumarse a la huelga. "Si no respondemos ahora apoyando a la huelga del 8 de junio, las reformas que vengan serán más voraces, y lo peor, nos cogerán débiles y desarmados", se leía en un panfleto suscrito por esta organización.

Uno de los docentes del centro explicó que no había secundado el paro "porque no me puedo permitir el lujo de perder más dinero".

En la Facultad de Medicina la normalidad fue la nota predominante. Todos los exámenes programados para ayer se desarrollaron sin problemas, y no se registró ninguna incidencia, según comentó la decana, Felicidad Rodríguez.

El director de la Escuela Superior de Ingeniería, Mariano Marcos, comunicó que la mayoría de los exámenes se estaban realizando, y los aplazados por motivo de la huelga -no supo precisar el número- se desarrollarán el día 30. La biblioteca de este centro estuvo cerrada todo el día y la conserjería funcionó bajo servicios mínimos. "El día está transcurriendo con normalidad. No tengo noticias de que haya habido sorpresas para los alumnos, pues los docentes que no han venido ya avisaron a sus estudiantes".

Desde CCOO indicaron que la huelga en el campus de Cádiz había sido seguida por un 80% del profesorado y del personal de administración y servicios de la Universidad de Cádiz. Y por un 85% entre los cuatro campus.

Educación: Un día como otro cualquiera en las aulas de la provincia

La huelga de funcionarios apenas tuvo repercusión ayer en el sector de la enseñanza en San Fernando, donde hasta cinco centros fueron consultados por este periódico a lo largo de la mañana sobre la participación del personal en el paro convocado por los sindicatos. En ninguno la falta de personal fue notable, en tres de ellos no faltó a clase un solo profesor. Esta situación fue la tónica general en el resto de la provincia.

Aunque las jornadas anteriores se había hablado del tema entre el profesorado, pocos decidieron secundar la movilización de ayer. En el colegio Servando Camúñez, un centro público de La Isla, todos los docentes siguieron sus clases con normalidad. "Como cualquier otro día", señalaban desde el centro. Aunque algunos colegios habían informado a través de un comunicado a los padres de la situación, éstos optaron por llevar a sus hijos a clase. Lo comentaba el jefe de estudios del Vicente Tofiño. Se trata de uno de los antiguos centros del Ministerio de Defensa, cuya titularidad ostenta ahora la Junta de Andalucía. Allí tres profesores habían ejercido su derecho a la huelga. El claustro de profesores lo componen en total 27 personas. 

Muchos más profesores hay en la Compañía de María, una escuela concertada de San Fernando, donde se atiende a alumnado desde Infantil hasta Bachillerato. De los aproximadamente ochenta docentes que tiene sólo cuatro no acudieron a su trabajo, explicaban desde la dirección. En el colegio La Salle, también concertado, no faltó nadie.

El instituto Isla de León siguió con normalidad el ritmo de las clases durante la mañana. Sólo una profesora había mostrado su intención de no impartir sus clases en régimen de adultos -en horario de tarde-, según apuntó el jefe de estudios.

Seguridad : Iniciativa cero en los cuarteles y las comisarías

"Podemos hacer un seguimiento moral pero poco más", lamentaba ayer un policía. Y es que tanto el Cuerpo Nacional de Policía como la Guardia Civil tienen prohibido hacer huelga, pese a lo que  se notó que ellos están en contra del  tijeretazo. Tanto el Sindicato Unificado de Policía (SUP) como la Asociación Unificada de la Guardia  Civil (AUGC) habían llamado a la iniciativa cero, a "trabajar a reglamento". Y en el primer caso, según  valoración nacional  (no fue posible localizar a nadie del SUP en Cádiz), la  contribución de los agentes  fue "un rotundo éxito" que mantuvo los calabozos de las comisarías casi vacíos.  En los  cuarteles,  el secretario provincial de la AUGC, José Encinas,  cifró  entre un 45 y un 65 % el seguimiento,  con mucha más incidencia en la Sierra que en la costa, "donde siempre hay mucho trabajo". Encinas quiso trasladar el enorme malestar existente entre los agentes, el Cuerpo de seguridad con menor salario, que, para colmo, desde el 82 hasta ahora ha  sufrido la pérdida del 45% de  poder adquisitivo.

 En las prisiones, no les quedó más remedio que secundar una huelga de celo (retrasando las actividades diarias), debido a que, según denunció ACAIP y el resto de sindicatos, los servicios mínimos impuestos sobrepasaron con mucho los de cualquier día normal.  300 funcionarios se concentraron ante Puerto 1 y Puerto 2  contra "la injusta rebaja salarial". En Puerto 3, no pudieron hacerlo "por prohibición  expresa del director".  Así que los  compañeros de Puerto 1 y  2  fueron  en manifestación hasta allí, escoltados por la Guardia Civil.

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