Provincia de Cádiz

Tragedia bajo control

  • La Junta elige un túnel de la A-381 para el mayor simulacro de un accidente de tráfico con mercancías peligrosas realizado en Andalucía Participan un centenar de efectivos

Todo empieza con un frenazo en medio del túnel al que sigue el derrape de un camión cisterna. Apenas una fracción de segundo después, el sonido de la chapa retorciéndose retumba en la galería. Ruido. Mucho ruido. Y, de repente, el silencio y oscuridad se hacen dueños del lugar mientras que una densa cortina de humo lo invade todo. Cuesta respirar. Son las 10:45 de la mañana y la sala del 112 Andalucía recibe las primeras llamadas desesperadas entre sollozos que piden auxilio. Acaba de producirse un gravísimo accidente de tráfico en uno de los túneles de la A-381, la autovía que une Jerez con Los Barrios.

Podría ser el guión de una película de catástrofes. Afortunadamente, la escena descrita en el primer párrafo forma parte de un simulacro con el que la Junta de Andalucía puso ayer a prueba la actuación y coordinación de más de un centenar de personas y cincuenta vehículos de diferentes cuerpos de seguridad, rescate y sanitarios ante un accidente de dimensiones excepcionales.

Tan grave como que tuvo todos los elementos posibles para escenificar lo que, de haber sido cierto, hubiera supuesto una catástrofe con trascendencia nacional. A saber: ocho fallecidos y nueve heridos, litros de gasóleo vertidos sobre la calzada del túnel y un trabajo en condiciones extremas para salvar el máximo número posible de vidas. Siete coches, un camión cisterna y una motocicleta se vieron envueltos en este simulacro calificado de nivel 1, según el Plan de Emergencia ante el Riesgo de Accidentes en el Transporte de Mercancías Peligrosas por Carretera y Ferrocarril.

La Junta llevaba preparando este ejercicio práctico desde el pasado noviembre. La planificación de la delegación del Gobierno en Cádiz con el resto de entidades -Bomberos, Protección Civil, 112, 061 o Guardia Civil- surgió primero sólo para recrear el trabajo ante un accidente de tráfico común, si bien conforme se avanzó se acordó añadir elementos para aprovechar la movilización de los efectivos hasta poner en escena el primer simulacro de un accidente con mercancías peligrosas en el interior de un túnel que se ha hecho en Andalucía. Sólo hay un precedente en el túnel de Guadarrama (Madrid) equiparable a éste.

Para recrear este caos fue necesario cortar al tráfico durante cinco horas cuatro kilómetros de la A-381 -del 66 al 70- y desviar la circulación por la antigua Ruta del Toro. Igual que se hubiera hecho en caso de una catástrofe real. A partir de las nueve, los figurantes y el dispositivo colocaron los vehículos en el interior del túnel en la ficticia posición tras el siniestro (obviamente, sin necesidad de teatralizar el choque en cadena).

A las 10:45 todo estaba preparado. Los voluntarios esperaban en el interior de los vehículos junto a los maniquíes que hacían las veces de víctimas mortales. La máquina de humo comenzó entonces a colmar la galería simulando un incendio y las luces se apagaron. Apenas diez minutos después, las primeras motos de la agrupación de Tráfico de la Guardia Civil aparecen en escena. Poco después, los bomberos y sanitarios se unen al dispositivo en el que, por sus características, intervinieron incluso los forenses en la identificación de los fallecidos.

A los pocos minutos comenzaron a salir, acompañados por los médicos y enfermeros, las víctimas aquejadas de inhalación de humo o con heridas graves como consecuencia del choque. Son ubicados en una zona segura y con códigos de color según el triaje (separación) en función de su estado de salud. Previamente, según el guión previsto, los bomberos ya han extinguido las llamas y se centran en taponar la fuga para el posterior trasvase del gasóleo de la cisterna a otro vehículo, no sin antes comprobar de qué sustancia peligrosa se trataba para desplegar o no una u otra fórmula de actuación.

"La gestión de un accidente como éste supondría una actuación de más de un día hasta dejar la carretera abierta de nuevo al tráfico, por lo que en los simulacros ciertos tiempos como el de la extinción del incendio se acortan. Pero las mediciones de los tiempos de respuesta y llegada de los efectivos al lugar desde la base se mantienen conforme a la realidad para poder supervisar la actuación", expone Miguel Ángel Rodríguez, jefe de servicio de Protección Civil y del 112 mientras sigue el simulacro a través de una pantalla en el Puesto de Mando Avanzado, una carpa instalada en la cuneta.

Un completo equipo audiovisual registra las cuatro horas y media de actuación para poder detectar el más mínimo indicio de fallo o descoordinación que en circunstancias reales podría tener consecuencias fatales para los infortunados ocupantes de los vehículos. Incluso un dron (aeronave no tripulada) forma parte del despliegue con el fin de que la movilización pueda ser captada con todo lujo de detalles.

Todo el personal de emergencias que interviene desconocía los detalles del diseño del simulacro con el fin de aportar el máximo realismo, tomando parte en él un centenar efectivos de Emergencias Andalucía (Protección Civil, GREA y 112); Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (Guardia Civil y la Unidad de la Policía adscrita a la comunidad); servicios sanitarios de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES) y un equipo de forenses; la Policía Local de Los Barrios y Bomberos del Consorcio de Cádiz junto a Cruz Roja y personal de mantenimiento de carreteras.

Ninguno de los participantes ni los vehículos estaban en servicio ayer con el fin de que la realización de la práctica no dejara desasistida a la zona, según apostilló el delegado del gobierno en Cádiz, Fernando López Gil. Un despliegue necesario para que, en caso de que la realidad supere a la ficción, no haya errores.

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