Revés al proyecto de embotelladora de Lanjarón en Benamahoma

La junta rectora del Parque Natural rechaza que se haga un sondeo en el manantial del pueblo

Imagen del manantial de agua de Benamahoma.
Imagen del manantial de agua de Benamahoma.
F.s.zambrano Cádiz

16 de abril 2013 - 05:01

Hace casi 15 años la empresa Aguas de Lanjarón planteó al Ayuntamiento de Grazalema su propuesta de construcción de una embotelladora en Benamahoma. La iniciativa fue bien recibida por un gobierno municipal que presidía todavía Antonio Mateos, que entendió que una inversión de nueve millones de euros y la creación de una treintena de puestos de trabajo generaría mucha riqueza en este municipio serrano. Pero hoy, casi tres lustros después, el proyecto ha vuelto a recibir un nuevo frenazo cuando la empresa intentaba su reactivación.

Este revés ha venido por parte de la junta rectora del Parque Natural Sierra de Grazalema, que en su última reunión decidió por unanimidad no autorizar el sondeo que la empresa quería realizar bajo el manantial de El Nacimiento, en el mismo Benamahoma, ofreciendo como alternativa la zona del área recreativa de los Llanos del Campo, ubicada en la margen izquierda de la carretera que une Benamahoma con Grazalema.

El proyecto de construcción de esta embotelladora fue solicitado a finales de la década de los 90 por la empresa Aguas de Grazalema SA, filial de Aguas de Lanjarón, perteneciente a la multinacional francesa Danone-Aguas Minerales. La iniciativa, sustentada en la exquisita calidad de este agua, preveía en principio que la captación se hiciera desde el mismo nacimiento del manantial, en el corazón de Benamahoma, para desde allí conducirla hasta la planta embotelladora que Lanjarón intentó levantar en una extensión de unos 40.000 metros cuadrados ubicada en la finca El Bujío. La empresa, incluso, planteó los primeros movimientos de tierra (ver documento adjunto) aunque se frenó en seco debido a la oposición social que el proyecto originó en Benamahoma, donde los vecinos estaban convencidos de que las obras podrían afectar al manantial.

Debido a este rechazo social, Aguas de Lanjarón se vio obligada a modificar el proyecto y trasladar el punto de extracción de agua a la zona de los Llanos del Campo mediante un sondeo vertical. Pero durante la última década ha dejado en barbecho este proyecto en la Sierra de Cádiz.

No ha sido hasta hace pocas semanas cuando Aguas de Lanjarón ha apostado por reactivar su plan de construcción de una embotelladora en Benamahoma, aunque lo ha hecho volviendo a solicitar la autorización del sondeo para la captación del agua bajo el mismo manantial del pueblo, encontrándose con el rechazo de Ecologistas en Acción, que presentó alegaciones advirtiendo del riesgo que corría el manantial.

Los planteamientos de la entidad conservacionista han terminado siendo asumidos por la junta rectora del Parque Natural de Sierra de Grazalema, que en su última reunión aprobó por unanimidad pedir a alas administraciones competentes -la Consejería de Economía e Innovación, que es la que realiza las concesiones de agua minero-medicinales, y la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, que tiene que dar la autorización ambiental vinculante- que no autoricen este sondeo bajo el manantial.

Aceptando los planteamiento de Ecologistas en Acción, la junta rectora se ha posicionado a favor de que la empresa reactive la alternativa del sondeo en los Llanos del Campo, así como que construya la embotelladora pero respetando en la estructura del edificio la tipología tradicional de los pueblos blancos.

Ecologistas en Acción mostró ayer su satisfacción por este acuerdo "que salvaguarda el manantial de Benamahoma, que es una de las señas de identidad de este pueblo y de todo el parque natural".

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