Provincia de Cádiz El alcalde de Vejer pide a Antonio Sanz que deje la Presidencia del PP de Cádiz

  • José Ortiz insiste en que sus obligaciones como viceconsejero son incompatibles con el cargo

  • El partido cierra filas con su líder provincial e insiste en que “ese debate no está abierto”

José Ortiz, alcalde de Vejer y número 2 del PP al Congreso. José Ortiz, alcalde de Vejer y número 2 del PP al Congreso.

José Ortiz, alcalde de Vejer y número 2 del PP al Congreso. / Aragón Pina

El Partido Popular de Cádiz vive momentos convulsos una vez terminado el largo ciclo electoral que arrancó el pasado mes de diciembre con las autonómicas y acaba de concluir con los municipales. Los resultados no han sido los esperados, especialmente en las grandes ciudades de la provincia como Jerez y Cádiz.

Cerradas las urnas, surgen las primeras voces contra su presidente provincial, Antonio Sanz, al que achacan que sus obligaciones en Sevilla primero como delegado del Gobierno en Andalucía hasta el pasado verano, y luego como viceconsejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, le impiden estar volcado con la provincia.

“El partido está huérfano, se encuentra en un momento de transición con una presidencia interina a la que hay que dar solución”, afirmó este martes el alcalde de Vejer, José Ortiz, al que se le considera “hombre fuerte” de Pablo Casado en la provincia. En declaraciones a este medio, Ortiz incidió en que “no hay mejor persona para ser presidente del partido que Antonio Sanz, pero evidentemente, centrado en el PP de Cádiz”.

Para Ortiz, esta situación de interinidad es incompatible con los estatutos del partido y ya se producía en la etapa en la que Sanz fue delegado del Gobierno en Andalucía. “Pero él admite cuando es nombrado viceconsejero que va a dar un paso atrás. Ha habido elecciones generales, municipales y europeas. Una vez terminadas, es obligatorio que dentro del PP de Cádiz se abra un debate y se elija una dirección para afrontar nuevos retos”, afirmó el primer edil de Vejer, que aludió a los resultados en los últimos comicios locales, tildándolo de “malos”.

“En el PP de Cádiz no tenemos que aspirar a ser los últimos o los penúltimos de Andalucía, sino ser los primeros y tener el máximo número de alcaldías”, abundó. “Cada vez es mayor el número de compañeros del partido que opina que nos está haciendo daño esa situación de interinidad, el no tener un presidente provincial al 100% volcado con los pueblos y con la estrategia”, recalcó el dirigente popular.

“El fracaso es de todos y el éxito de todos. No le estoy culpando al 100%. Pero tenemos que encajar las piezas del puzle para que todo sume. Ha llegado el momento de anteponer el partido a las personas”, concluyó.

Un debate cerrado

Las declaraciones de Ortiz fueron recibidas con frialdad en la dirección del partido, que cerró filas en torno a su presidente. Fuentes del PP insistieron en que “este debate no está abierto en estos momentos”. Asimismo, recordaron que el partido celebró el pasado sábado un comité ejecutivo en El Puerto de Santa María en el que no se planteó ninguna petición en este sentido, y en el que todas las propuestas que llevó la dirección a votación salieron adelante “por unanimidad”.

Las mismas fuentes destacaron que “no hay decisión tomada” y recalcaron que se siguen escrupulosamente “las directrices de las direcciones nacional y regional” del PP. Asimismo, la formación recalcó que la prioridad ahora es cerrar los pactos tras las elecciones municipales para configurar el número máximo de gobiernos locales. 

Esta polémica refleja una vez más la fractura del PP de Cádiz, en el que no se terminan de cerrar las heridas que abrió el proceso de primarias en el que se enfrentó victoriosamente Pablo Casado contra la ex vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría.

La actual dirección del partido se alineó claramente en el bando sorayista, cuyo máximo exponente es el veterano Antonio Sanz. Por su parte, José Ortiz es el principal representante de los casadistas en Cádiz. Son menos numerosos, a priori, pero actúan de pregoneros de una dirección nacional que está decidida a dar un cambio de rumbo en todas las provincias.

Sanz y Ortiz ya vivieron un primer choque tras las elecciones municipales de 2015, cuando el primero prefirió darle el último acta de diputado provincial que estaba en juego al candidato derrotado en Chiclana –Ernesto Marín– antes que a un alcalde de Vejer que había ganado esos comicios por mayoría absoluta.

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