Navantia asume la complicada situación de sus centros gaditanos
Visita a la Bahía de la ministra de Defensa
La ministra de Defensa, Carme Chacón, no dice nada sobre la segunda serie de los BAM · El presidente de la empresa naval reconoce que "necesitamos contratar pronto, pero tenemos muy poco margen"
Futuro difícil el que aguarda a los tres astilleros de la Bahía de Cádiz. Así puede desprenderse tanto de las declaraciones realizadas por el presidente de Navantia, Aurelio Martínez, como de la ausencia de noticias por parte de la ministra de Defensa, Carme Chacón, sobre la nueva serie de Buques de Acción Marítima (BAM) para esos tres centros.
Ayer, Chacón llegaba al astillero de Puerto Real como flamante madrina del segundo BAM (de la serie de cuatro contratadas con la Armada Español), de nombre Rayo. Pero esta visita había levantado expectativas no sólo entre los trabajadores y los comités de empresa, sino también para el propio presidente de Navantia.
Era así porque, desde hacía meses, desde distintos ámbitos (tanto sindicales como de los propios diputados socialistas por Cádiz en el Congreso) se había reclamado la urgente necesidad de que Defensa, el Gobierno, consignase una nueva serie de estos buques, al menos cuatro más, para dar carga de trabajo a los tres astilleros más allá de 2012, año en el que finalizan todos los pedidos en marcha.
Ante la carpa instalada para el evento de ayer, y ante el buque fondeado, los miembros de los tres comités de empresa de Puerto Real, Cádiz y San Fernando, volvían a desplegar la pancarta en la que reclaman más carga de trabajo para la Bahía, la nueva serie BAM y la modernización del portaaviones Príncipe de Asturias, vital para el centro de Reparaciones de Cádiz.
Para sorpresa de todos, el presidente de Navantia decidió saltarse el férreo protocolo diseñado por Defensa y estrechó la mano, uno por uno, de todos los representantes sindicales. No dudó, incluso, en pasearse tras la pancarta en la que se reclamaban nuevos encargos a Defensa. ¿Casualidad? El hecho es que, preguntado sobre si Carme Chacón anunciaría lo ansiado por todos, Aurelio Martínez respondió: "Imagino que algo tendrá que decir, no lo sé". No hubo suerte.
El único atisbo de nuevas relaciones comerciales entre la Armada y Navantia lo hizo la ministra en su discurso previo a la flotadura del barco, que se realizó, como manda la tradición, con una botella de Sangre y Trabajadero. Carme Chacón aseguró que "este segundo Buque de Acción Marítima forma parte del esfuerzo para dotar a la Armada de navíos de última generación y que son construidos en unos astilleros con los que el Gobierno espera continuar su fructífera relación de forma larga y duradera".
Hay que recordar que, en octubre pasado, fue la ministra de Economía, Elena Salgado (la otra pata de la que pende la consignación de la segunda serie de Buques de Acción Marítima) quien amadrinó el primer BAM de esta serie, llamado Meteoro. Tampoco entonces se produjo el esperado anuncio.
A esta ausencia de novedades se unió la forma en la que el presidente de Navantia asumió la realidad a la que se enfrenta la empresa en general, y los tres astilleros gaditanos en particular. Aurelio Martínez reconoció que "estamos acudiendo a todo lo que aparece en el mundo; ayer vino la ministra de Gabón para ver las lanchas y los barcos que construimos. Estamos en todos los concursos posibles pero el mercado está muy difícil, no voy a decir otra cosa; además, cuando hay dificultades presupuestarias, lo primero que se recorta es Defensa".
A la pregunta de si los planes de ajustes del Gobierno afectaría a Navantia, su presidente contestó: "A lo que tenemos encargado, no, porque son programas muy avanzados y no hay margen de maniobra, pero además el problema es que aquí en los astilleros del Sur, todo lo que teníamos está cayendo, se están entregando y tenemos dificultades ahora. Este año y todo el año que viene podemos aguantar pero tenemos que conseguir algunas cosas pronto. Pero, hay que ser sinceros, objetivamente tenemos muy poco margen, por eso nos estamos volcando a todo, desde plataformas, a barcos, a compuertas, lo que haga falta. Tampoco hay noticias sobre la modernización del Príncipe de Asturias".
Tampoco se vio a Aurelio Martínez muy confiado con la posibilidad de que los astilleros participen en programas de construcción de elementos para la energía eólica marina. "Es un proyecto de futuro, veremos en 2015", dijo.
Volviendo al acto de puesta a flote del buque Rayo, la titular de Defensa añadió en su discurso que se trata de un barco plenamente adecuado para las nuevas misiones que tiene encomendadas la Armada. "Es un arma esencial para proteger nuestro espacio marítimo, y defender la libertad de los mares en el mundo", subrayó. Según la ministra, con estos buques se renovará la actual flota de patrulleros con una fuerza de acción marítima oceánica que incorpora la tecnología de última generación en sistemas de combate, de comunicaciones, y de mando y control, además de los equipos médicos más avanzados. "Estos buques serán fundamentales para llevar a cabo operaciones de rescate y salvamento; para vigilar y controlar el tráfico marítimo; para preservar nuestro patrimonio medioambiental y cultural; y también para combatir la piratería", añadió Chacón.
La construcción de estos buques supondrá para Navantia 3.310.000 horas de trabajo (270.000 de ellas de ingeniería) y carga de trabajo para casi 3.000 personas hasta finales de 2011.
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