Provincia de Cádiz

Herrera dimite como subdelegado de la Junta en el Campo de Gibraltar

  • El exalcalde de Algeciras dice que su marcha la tenía decidida hace meses y que la hace pública ahora porque no quería entorpecer los resultados de las municipales

Tomás Herrera anunció ayer que dimitía como subdelegado de la Junta de Andalucía en el Campo de Gibraltar después de apenas nueve meses en el cargo. Dijo que se va para retomar su carrera profesional -estaba en Unicaja y allí vuelve- y que esta decisión ya la tenía tomada desde hace unos meses, pero que ha esperado hasta ahora para no influir en los resultados de las elecciones municipales del pasado 22 de mayo.

Explicó que su papel ahora después de ocho años dedicado a la política, en los que ejerció como concejal y como alcalde de Algeciras, iba a ser el de un militante de base que se sumaría a las decisiones de la mayoría de los socialistas. Respondió así a las preguntas sobre otra candidatura a la actual y por su posición sobre las voces críticas con la gestión del alcaldable del PSOE en los últimos comicios, Rafael España. Subrayó sobre el impulso de una nueva alternativa que no le gustaba hablar de hipótesis. "En política todo es muy cambiante". Garantizó que su marcha no tiene que ver con una reorganización de la entidad financiera Unicaja y que incluye prejubilaciones. "Voy a trabajar en lo que me encomienden. Seré uno más del equipo de trabajo".

Inició su discurso recordando que es un político tardío, pero siempre con inquietudes. Fue en 2003 cuando aceptó la propuesta del PSOE de ir como número dos. "Eran momentos difíciles para el partido, que estaba en la oposición. Lo asumí con todas las consecuencias. Me he dedicado a la política con la máxima honestidad, entrega, sacrificio familiar y lealtad a mi partido y a mis compañeros. He intentado mejorar la vida de los ciudadanos. No he tenido otra máxima", aseguró en la rueda de prensa que tuvo lugar ayer en la subdelegación.

Se acordó de los apoyos recibidos como el de su familia, los militantes y el de los ciudadanos que le votaron de manera mayoritaria en 2007. No aceptó que se definiera su dimisión como alcalde y su nombramiento posterior como subdelegado -camino inverso al que recorrió Rafael España- como un cambio de sillones. Más tarde contó en Radio Algeciras que si aceptó el cargo de subdelegado fue porque el propio presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, y los órganos de dirección del partido le transmitieron que querían seguir contando con él. "No buscaba un puesto de trabajo". Por eso agradeció a Griñán la confianza que depositó en él. "Es un buen presidente".

Insistió en que su salida se debe únicamente a motivos profesionales y que no es fruto de los malos resultados de los últimos comicios. Sintió que ahora era su momento de decir adiós. "Mi techo en política ha acabado. Los tiempos en política tienen una fecha determinada".

Dijo que la decisión de dejar esta actividad la conocían sus familiares y allegados. "Quería la máxima normalidad y ahora voy a seguir apoyando al partido". Añadió que se va satisfecho por el trabajo que ha completado. "Me ha enriquecido mucho, a pesar de las dificultades como la situación económica y el desempleo. La crisis ha sido muy dura y a nivel municipal afecta mucho más todavía. En su conjunto, la satisfacción es plena y la experiencia ha sido extraordinaria. He conocido a muchos ciudadanos con los que he compartido tanto alegrías como problemas".

Valoró el apoyo de los algecireños, "que vieron en mí a un ciudadano más, que es lo que he pretendido desde el primer momento. Seguiré trabajando por mi ciudad y por mi comarca, pero ahora como militante del PSOE. Ha llegado mi momento. Mi Algeciras y mi Campo de Gibraltar fueron una prioridad y seguirán siéndolo. Estará por encima de cualquier cosa. Somos un partido de la gente".

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