El Gobierno subraya la importancia medioambiental de las monterías
El Ministerio de Medio Ambiente defiende la legalidad de la cacería de 200 ciervos en la finca de La Almoraima tras la denuncia formulada por el grupo ecologista Verdemar
El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) aseguró ayer que la actividad cinegética que se desarrolla en la finca La Almoraima, situada en Castellar de la Frontera, "cuenta con los permisos necesarios y se realiza de acuerdo a un Plan Técnico de Caza aprobado por la Consejería de Medio Ambiente andaluza con el objetivo de preservar el equilibrio ecológico".
Según fuentes del departamento que dirige Rosa Aguilar (PSOE), las monterías organizadas en La Almoraima cuentan con todos los permisos y autorizaciones necesarias para su realización. Además, recalcaron, se han realizado conforme a lo previsto en el mencionado plan de caza y el resto de normativa de aplicación y "son necesarias para la conservación y el adecuado mantenimiento del alcornocal, que está muy presionado por el exceso de fauna cinegética".
Esta confirmación de que las monterías se producen de acuerdo al plan de caza y con los permisos y autorizaciones oportunos se produce después de que Verdemar-Ecologistas en Acción presentara ante la delegación provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Cádiz una denuncia en la que se queja de que los pasados días 15 y 29 de enero se cazaron en la finca entre 150 y 200 ciervos, "la mayoría hembras y preñadas". Verdemar adjuntó varias fotografías con los resultados de una de las jornadas de caza.
Fuentes de la Consejería de Medio Ambiente corroboraron ayer que en La Almoraima está permitida la caza de 250 machos de ciervo y 144 hembras esta temporada cinegética, y recordaron que abatir esta población es fundamental para controlar la densidad de población ante la falta de depredadores naturales. Las mismas fuentes añadieron que es un trabajo que se desarrolla desde hace veinte años.
El Ministerio de Medio Ambiente subrayó que el plan de caza para esta finca también tiene entre sus objetivos reducir el daño al alcornocal y permitir la regeneración del mismo, que está "presionado por el exceso de animales", lo que "reduce su regeneración natural, amenazando la sostenibilidad del bosque".
Asimismo, las fuentes del Ministerio dirigido por Rosa Aguilar explicó que pretende reducir el daño a la vegetación por una densidad excesiva de animales, disminuir el riesgo de contagio de enfermedades y rebajar la población de hembras para concentrar los nacimientos en los periodos óptimos de alimentación y climatología.
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