Desescalada en Cádiz Los municipios apelan al sentido común en el control del aforo de las playas

  • El litoral gaditano ultima la aplicación de las medidas de seguridad y prevención contra el coronavirus

Bañistas en una de las playas de El Puerto durante el pasado fin de semana Bañistas en una de las playas de El Puerto durante el pasado fin de semana

Bañistas en una de las playas de El Puerto durante el pasado fin de semana / Fito Carreto

Sentido común y responsabilidad individual. Éste es el mensaje que repiten los principales ayuntamientos costeros de Cádiz a la hora de controlar la afluencia de personas en sus playas. En El Puerto de Santa María, las autoridades municipales confían en que no se produzcan situaciones de exceso de aforo en las playas, atendiendo a la situación de normalidad que se vive y a la extensión de los arenales portuenses.

El concejal de Playas, Millán Alegre, explica que será la Policía Local la encargada de velar por el cumplimiento de los aforos establecidos en el Plan de Contingencia del litoral portuense. Se vigilarán más estrechamente las playas más pequeñas, como pueden ser La Muralla y La Calita, aunque como lleva haciendo desde hace varias semanas, llama sobre todo “al sentido común y la responsabilidad individual” para garantizar el mantenimiento de las distancias de seguridad por parte de los bañistas.

Chiclana dispone desde hace una semana de las infraestructuras de playas (pasarelas, duchas, lavapiés, cartelería…),desde la Primera Pista de La Barrosa hasta la zona del Complejo Atlántico, mientras que en los próximos días se terminarán de instalar en el resto del litoral chiclanero. Además, se han colocado las 45 balizas que segmentarán el litoral con el objetivo de controlar el aforo que, según la normativa estatal, no debe ser superior a una persona por cada cuatro metros cuadrados.

Las playas chiclaneras tendrán una ocupación que oscilan entre los 98.000 usuarios en pleamar con marea viva y los 208.000 usuarios en bajamar. El control de aforo de las playas y de las bolsas de aparcamiento estará en manos de colaboradores de Protección Civil, que se distribuirán a lo largo de los 45 segmentos en los que se dividen las playas. Todo ello, acompañado de la nueva aplicación ‘PlayasAPP Chiclana’, a través de la cual la ciudadanía podrá conocer el estado de las playas chiclaneras actualizado cada 30 minutos.

Tranquilidad en San Fernando

El Ayuntamiento de San Fernando no espera tener muchos problemas para controlar el aforo de la playa de Camposoto durante el verano del coronavirus. Tampoco, dado el escaso desarrollo turístico del municipio, prevé una mayor afluencia de bañistas con la movilidad entre provincias.

El plan de playa presentado hace apenas unos días fija en 30.000 personas la capacidad de Camposoto. Y eso sólo en los dos kilómetros de playa que se habilitan como zona de baño y se acondicionan con servicios. Es mucho más –eso dice el gobierno municipal– de lo que en condiciones normales soporta la playa isleña, a la que en este caso favorecen sus peculiaridades: su particular situación geográfica, y los aparcamientos existentes, que son exactamente 1.240 plazas, lo que condiciona necesariamente la afluencia de bañistas.

Con todo, el problema que ahora mismo presenta la playa –y que ya se hizo notar durante el pasado fin de semana– es que sólo dispone de un acceso por las obras de adecuación del paseo peatonal que se están llevando a cabo. El resto de entradas así como la práctica totalidad de la carretera permanecen cerradas desde principios de año, aunque supuestamente abrirán a partir del próximo lunes.

"Conciencia de los ciudadanos" en Barbate

Por su parte, el Ayuntamiento de Barbate, que cuenta con un litoral de 25 kilómetros repartido entre nueve playas, instalará carteles informativos en los que dará recomendaciones para evitar el contagio e informará del aforo máximo.

“El control de aforo se realizará por parte del personal socorrista y los voluntarios de Protección Civil, con el apoyo de las fuerzas y cuerpo de seguridad”, señala el Ayuntamiento de Barbate en su plan de playas, en el que apela a “la conciencia de los ciudadanos” para que sigan las recomendaciones.

En Sanlúcar y Chipiona, los respectivos ayuntamientos apelan a la responsabilidad individual de los bañistas para facilitar el control de los aforos establecidos para la temporada alta. El plan de playas elaborado por el Ayuntamiento de Sanlúcar divide el litoral en 31 sectores desde La Jara hasta Bonanza para que lo puedan disfrutar hasta 73.000 personas a la vez.

El alcalde, Víctor Mora, ha explicado que con la presencia de la Policía Local, Protección civil, socorristas y el refuerzo que supondrán los 52 vigilantes que contratará la Junta de Andalucía “vamos a tener prácticamente los mismos accesos a la playa que todos los años” a partir del 15 de junio, fecha en la que arrancará la temporada estival en la ciudad. En opinión del regidor sanluqueño, “todo dependerá mucho de todos nosotros”. "Aunque esté la Policía, sin responsabilidad individual sería incontrolable. Pero estoy seguro de que lo vamos a conseguir”, ha manifestado.

En Chipiona, el control del aforo de las playas y de la afluencia de personas en las calles del centro será la prioridad de la Policía Local este verano. Para el litoral contará con el apoyo de los 38 vigilantes que se incorporarán a través del plan de empleo de la Junta. 

Precisamente este miércoles se reúne la Junta Local de Seguridad para abordar el plan de contingencia de playas para la temporada estival, que comenzará el 15 de junio y no se cerrará hasta el 31 de octubre. El alcalde, Luis Mario Aparcero, pide a la población “aplicar el sentido común y la responsabilidad”. “No podemos olvidar lo vivido en estos tres meses tan rápidamente y tenemos que ser conscientes de que no existe policía para estar junto a cada uno”, ha señalado.

Plan aprobado en Puerto Real

En el caso de las tres playas de Puerto Real en las que está permitido el baño (La Cachucha, La Ministra y El Conchal), el número máximo de bañistas permitidos en estas zonas hacen pensar que no se alcanzará en todo el verano. Por ejemplo, en la Cachucha, el aforo máximo permitido durante la bajamar es de 8.387 personas, el 20% de la población total del municipio. Para calcular el aforo en el Plan de Contingencia se ha dividido entre cuatro las superficies de las playas, para así garantizar la distancia mínima de dos metros que habrá que guardar entre los usuarios de las mismas.

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