Desalojados más de cien vecinos de Puerto Real por el incendio de un garaje

Cinco, entre ellos un menor, intoxicados por inhalación de humo La mayoría pudo volver a sus casas Los de los bloques más afectados siguen acogidos en casas de familiares y convecinos

J.j.m. Cádiz

Puerto Real, 16 de febrero 2014 - 10:13

Con el miedo todavía metido en el cuerpo: así se encontraban ayer los vecinos del Edificio Bahía, de la barriada puertorrealeña de Río San Pedro, después de una noche que pudo terminar en tragedia. Sólo la rápida intervención de los Bomberos y del servicio de Emergencias 112, la colaboración de la Policía Local y la Nacional y la solidaridad vecinal amortiguaron la angustia de quienes sintieron que peligraban sus vidas mientras temían perder todas sus pertenencias. Miedo e indignación, porque, según un portavoz de los afectados, no hubo ningún representante municipal que se acercase al lugar del suceso, ni siquiera que les llamasen para colaborar en el realojo de decenas de familias.

Pasada la una de la madrugada del sábado al domingo se desató un incendio que pronto cobró grandes dimensiones en el garaje subterráneo del conjunto de bloques situado en la Plaza de Cuba. Son once en total, con unas 25 viviendas cada uno y más de un centenar de residentes. Según el testimonio de un vecino que en ese momento se encontraba durmiendo, gracias al efecto chimenea que se produjo en los huecos de las escaleras y en los de los ascensores, el denso humo alcanzó pronto las viviendas de las últimas plantas. Inmediatamente, llamaron a los Bomberos, que a las 1:20 horas ya estaban a pie de incendio, según relata el Consorcio Provincial a través de un comunicado. Hasta el lugar se desplazaron diez especialistas de los parques de Tres Caminos y Cádiz, a bordo de cinco vehículos. Cuando llegaron, el garaje estaba en llamas y un menor, consciente pero asfixiado, ya estaba siendo atendido por los servicios sanitarios por inhalación de humo. En total resultaron intoxicados cinco vecinos. Uno de ellos tuvo que ser hospitalizado, si bien ayer por la tarde ya había recibido el alta.

Dotados de equipos de respiración, en medio de una gran cantidad de humo, los bomberos acceden al garaje por uno de los portales. La asfixiante columna de hollín se propagaba también por el sistema vertical de saneamiento de los aseos de las viviendas de los bloques 8, 9 y 10. El fuego ya había hecho arder por completo seis coches y una embarcación. De repente, el techo se desprendió debido a la temperatura que alcanzó. Las fotos que acompañan esta información dan una idea de cómo quedó el garaje y de cómo el humo salió por los respiraderos.

En un primer momento, los bomberos desalojaron tres de los bloques más afectados. Después de rastrear con una cámara térmica el alcance de las llamas, se emplearon de lleno en su extinción, para la que fueron necesarios 7.000 litros de agua y más de seis horas de intervención. El servicio terminó con la ventilación mecánica del garaje siniestrado y aconsejando a los dueños de los vehículos que no se les ocurriese entrar por el riesgo de desprendimiento de cascotes.

Según relató a este periódico Mariano de Cossío, vicepresidente de la comunidad de propietarios del Edificio Bahía, muchos de los vecinos permanecieron al pie de sus casas durante las labores de extinción, mientras que él y otros compañeros gestionaban el realojo de los residentes de los bloques más afectados: el 9 y el 10.

De Cossío, que ayer por la mañana se puso en contacto con el Área de Bienestar Social del Ayuntamiento, hizo hincapié en agradecer la solidaridad de los vecinos, que de manera desinteresada se ofrecieron a realojar a los afectados, y la actuación de un Policía Local, que colaboró en ello. De Cossío también insistió en la indignación vecinal que ha suscitado el hecho de que ningún responsable municipal se acercase al lugar de los hechos y ni siquiera llamase cuando lo que ocurrió ha sido "muy serio" y está teniendo graves consecuencias.

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