Los magnates también lloran
crítica de Teatro cine
La ficha
'Muñeca de Porcelana H' Teatro Municipal Pedro Muñoz Seca de El Puerto de Santa María. Dirección: Juan Carlos Rubio. Intérpretes: José Sacristán y Javier Godino. Versión: Bernabé Rico. Ayudante de dirección: Chus Martínez. Diseño escenografía: Curt Allen Wilmer. Diseño iluminación: José Manuel Guerra. Diseño sonido: Mariano García. Día: Sábado, 3 de junio. Aforo: lleno.
La historia que vemos sobre el escenario es muy sencilla de contar, lo cual no impide que tenga una enorme complejidad en cuanto a los caracteres, los sentimientos y las actitudes de los personajes creados por David Mamet, uno de los dramaturgos contemporáneos más importantes de los EEUU, Premio Pulitzer, versionado en esta ocasión por Bernabé Rico.
La obra fue estrenada en EEUU en 2015, protagonizada por Al Pacino, para el que la escribió David Mamet, en un papel en el que nosotros acabamos de ver a José Sacristán.
David Mamet es un dramaturgo especializado en poner de manifiesto las dificultades de todo tipo que siempre surgen en las relaciones humanas, tanto de poder como de dependencia o sumisión.
Es de resaltar que esta es la primera versión que se hace fuera de Norteamérica donde, nada mas verla, Bernabé Rico. Se apresuro a escribir una versión para España y conseguir los oportunos permisos.
La dirección corre a cargo del cordobés Juan Carlos Rubio que ha sabido imprimir la intensidad y la emoción que la historia requería con un ritmo vibrante en el que de forma sugerente y hasta obsesiva, nos hace reflexionar sobre temas tan actuales como la corrupción, la política, la economía o los medios de comunicación, pero también sobre comportamientos que cada día son puestos en duda, como la lealtad o las dificultades del ser humano para romper con su pasado y para ello se apoya en una escenografía y una iluminación, diseñada por Curt Allen Wilmer, que en general resulta convincente.
Una espiral de sucesos que van surgiendo, uno tras otro, en menos de 24 horas y a los que asistimos como espectadores, harán cambiar, fatalmente, el destino de los personajes.
Todos recordamos la telenovela Los ricos también lloran, por eso yo he titulado esta crítica, Los magnates también lloran, porque seguramente, después de verla, nuestra percepción sobre esos poderosos personajes que vemos reflejados en la prensa o en la TV, esos magnates sobre los que siempre nos han hablado desde la distancia, como Onasis, los Kenedy, Howard Huges o el ciudadano Kane, también tuvieron que llorar, que sufrir traiciones, deslealtades, traiciones y desilusiones.
Al mas puro estilo Mamet, la estructura de la función se apoya en una historia de corrupción que podría situarse en cualquier país del mundo, incluido nuestro país. Nada nos resulta extraño, todo nos es familiar y conocido. La historia se desarrolla a través de las conversaciones telefónicas del protagonista con brillantísimos monólogos, diálogos y una interpretación que solo un gran actor, como José Sacristán, en nuestro caso o Al Pacino en América, podrían llevar a buen puerto sin resultar reiterativos o afectados. El texto es el protagonista de la función.
Palabras, frases, diálogos, todo y cada cosa, en el momento oportuno, avanzando de forma inexorable hasta el mas brillante final que uno pudiera imaginar.
El protagonista es un multimillonario corrupto acostumbrado a solucionar todos los problemas con una simple llamada telefónica.
Hay un segundo actor, un segundo personaje, interpretado por Javier Godino, pero es un simple sparring, con muy poco texto, aunque resuelve su papel de manera muy convincente puesto que juega un papel importante en la historia porque se ve involucrado, en un conflicto político en el que, en principio, no ha tenido nada que ver, pero que pone en serio peligro su carrera en el momento en el que el magnate ha decidido ponerle al frente de todos sus negocios para poder él disfrutar de una vida mas placentera y tranquila junto a su joven novia.
En efecto, el magnate que ha decidido jubilarse y dirigir sus empresas a través de su hombre de confianza, ha comprado un avión como regalo para la joven con la que piensa vivir y disfrutar la última etapa de su vida pero por problemas burocráticos y administrativos de matriculación y obligaciones ante el fisco, paralizan al avión en un aeropuerto de Canadá de donde el magnate trata si éxito que despegue, pues a través de las distintas conversaciones telefónicas, otros temas económicos y políticos que van surgiendo a lo largo de estas conversaciones, van poniendo cada vez mas difícil que lo consiga e incluso van cerrando un círculo a su alrededor que le pone "contra las cuerdas" y del que le resultará muy difícil escapar.
José Sacristán, acompañado de Javier Godino, se vio obligado a salir a saludar en numerosas ocasiones ante los insistentes aplausos del público que, a pesar del la final de la Champions League que se televisaba a esa misma hora, llenó el Teatro Municipal Pedro Muñoz Seca.
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