Casos de pederastia en Cádiz

Condenado un hombre que con 82 años abusó sexualmente de una niña de 4

  • El anciano no entrará en prisión tras confesar ser el autor de los hechos y pactar una pena mínima

Fachada del Palacio de Justicia de Cádiz, donde se celebró el acuerdo. Fachada del Palacio de Justicia de Cádiz, donde se celebró el acuerdo.

Fachada del Palacio de Justicia de Cádiz, donde se celebró el acuerdo. / Julio González

La Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado a un hombre que con 82 años abusó sexualmente de una menor de cuatro en El Puerto de Santa María. La niña era su vecina y se había ganado su confianza a base de dulces y golosinas.

El procesado, que actualmente tiene 84 años, evitó la celebración del juicio tras llegar a un acuerdo con la Fiscalía, la única acusación que tomó parte en este procedimiento judicial, pues la familia de la menor decidió no denunciar lo sucedido.

Así, el anciano confesó ser el autor de los hechos por los que venía siendo acusado, el fiscal rebajó su petición de cárcel de seis años de prisión a dos y el tribunal de la Sección Cuarta dictó una sentencia de conformidad y, por lo tanto, firme.

La resolución judicial imponía al procesado dos años de cárcel, si bien esta pena privativa de libertad le fue suspendida al carecer de antecedentes penales, tener 84 años y estar al cargo de su mujer impedida. El anciano no entrará en prisión siempre y cuando no vuelva a cometer ningún delito durante los próximos tres años.

Hechos probados

En este caso, la Audiencia de Cádiz ha dado por probado que el encausado, residente en El Puerto, era vecino de una pareja que tenía una niña de cuatro años. Debido a esa relación de vecindad y a que el procesado le daba a la niña dulces y golosinas, éste se fue ganando la confianza de la menor y de sus padres.

Sobre las 22:00 horas del día 5 de agosto de 2017, especifica la resolución judicial, la niña se encontraba en la ventana de su casa, un piso bajo. Dicha ventana se hallaba a la altura de la calle y tenía una reja para impedir que se pudiera entrar en la vivienda.

El anciano metió su mano por debajo de la falda de la niña y le tocó su zona genital

En tales circunstancias, apunta la sentencia, la pequeña estaba de pie en la ventana, mirando hacia la calle, cuando pasó por el lugar su vecino. El anciano, movido por el deseo de satisfacer su ánimo libidinoso, aprovechó la confianza que tenía con la menor para simular que le hacías cosquillas y así introducir su mano por debajo de su falda hasta tocarle su zona genital. En ese momento, el hombre fue sorprendido por una vecina, razón por la que cesó rápidamente su acción.

Los padres de la menor fueron alertados de lo ocurrido y avisaron a la Policía. Explicaron entonces que días antes habían prohibido a su vecino acercarse a la niña, ya que ésta les había dicho que el acusado le había tocado sus genitales y que le había causado dolor. Los padres no denunciaron este episodio de abusos referido por la menor con la esperanza de que el ahora condenado dejara tranquila a su hija.

La pequeña fue trasladada a un centro sanitario para comprobar si tenía alguna lesión. Reconocida por un médico forense, no se apreciaron en la víctima lesiones atribuibles a una agresión o abuso sexual ni tampoco signos de violencia en su anatomía en general.

Tras ser detenido por la Policía y puesto en libertad por el Juzgado de Guardia, al procesado se le impuso como medida cautelar la prohibición de acercarse y comunicarse con la niña y su familia.

Además de la condena de dos años de prisión por el delito de abuso sexual a una menor, la sentencia de la Audiencia Provincial de Cádiz mantiene esa orden de alejamiento por un periodo de tiempo de tres años. También impone al pederasta la medida de libertad vigilada durante un año y el pago de las costas procesales.

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