El Puerto

Una bodega catedral con las comodidades del siglo XXI

  • La empresa Compañía Turística Santa María ha culminado la rehabilitación de parte de la antigua bodega de San José, con una inversión de 4 millones de euros

Después de 25 años en desuso la bodega de San José, una de las más valiosas del Campo de Guía portuense, vuelve a tener actividad. Este recinto industrial del siglo XIX, construido en el año 1837 y situado entre la plaza de Elías Ahúja y las calles Valdés y San Bartolomé, tiene una extensión que supera los 2.000 metros cuadrados y tras ser adquirido por la Compañía Turística Santa María en el año 2005 (empresa que gestiona establecimientos como los hoteles Santa María y Los Jándalos), acaba de ser rehabilitada y reconvertida en un salón de usos múltiples.

Como explica el director de las instalaciones, Francisco García de Quirós, "al tratarse de un edificio catalogado la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía fue muy meticulosa con el proceso de rehabilitación, imponiendo una pauta de actuación que incluía desde los métodos de trabajo hasta los colores que finalmente se han empleado en la decoración interior de la bodega, con una carta de tonos que no podían salir del blanco, el ocre y el verde". En un principio los impulsores de la rehabilitación tenían en mente otra idea, más aproximada a la que emprendió la misma empresa en Jerez en la rehabilitación de la bodega que hoy acoge el hotel Los Jándalos, con tonalidades más atrevidas pero como dice García de Quirós "ahora agradecemos que Cultura haya sido tan estricta porque hemos conseguido conservar el carácter minimalista y sobrio de la antigua bodega", explica.

La restauración, que ha afectado al patio de la antigua bodega y a la mitad de la nave original (más de mil metros cuadrados) ha tenido un elevado coste, más de cuatro millones de euros, ya que a pesar de haberse conservado la estética de una bodega tradicional se ha dotado al edificio de los últimos adelantos tecnológicos, con un aislamiento acústico que afecta a todo el recinto incluyendo al techo en el que se han conservado las antiguas vigas de madera, situadas a una altura de once metros del suelo. Sólo la restauración del techo de la bodega ha supuesto una inversión de 360.000 euros.

En la medida de lo posible, se han respetado los elementos tradicionales como parte del primitivo suelo de piedra de Tarifa, los elementos de forja que protegen las ventanas o las puertas de madera que conservan incluso las antiguas gateras, aunque todo ello dotado de otras comodidades modernas como un oficio de cocina para catering o aseos cuidados al detalle, así como conexiones informáticas al servicio de las necesidades tecnológicas de hoy en día.

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