El aparcamiento junto a la pasarela dejará de funcionar a finales de mes

Impulsa ha solicitado a la Autoridad Portuaria la no renovación del uso de este espacio como aparcamiento El cese de la actividad coincidirá con el inicio de las obras de Pozos Dulces

Una imagen del aparcamiento ubicado junto a la pasarela peatonal, que cerrará sus puertas a finales de este mes de septiembre.
Una imagen del aparcamiento ubicado junto a la pasarela peatonal, que cerrará sus puertas a finales de este mes de septiembre.
Teresa Almendros El Puerto

23 de septiembre 2016 - 01:00

El aparcamiento público ubicado junto a la pasarela cerrará sus puertas el próximo 30 de septiembre. A partir del 1 de octubre el Ayuntamiento no tendrá ya la concesión de este suelo, tras haber solicitado la empresa municipal Impulsa El Puerto la no renovación de la concesión para este uso por parte de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz.

En una carta firmada por el gerente de Impulsa, Miguel Ángel Zarzuela, fechada el pasado 19 de septiembre y dirigida a la Federación Provincial de Parados de Cádiz (que ganó en abril de 2015 el concurso para la gestión de este parking, junto al de Bajamar 2) se indica a dicha entidad que "la Autoridad Portuaria nos ha comunicado que no amplía la autorización para la actividad de aparcamiento en la margen derecha del río Guadalete, en el parking de Pasarela, por lo que no se puede seguir desarrollando esa actividad en dicho espacio".

Por parte de la APBC aclararon ayer que ha sido Impulsa la que ha renunciado a contar con esta autorización, toda vez que se les pedía el pago de unas tasas anuales cifradas en unos 55.000 euros. Explican desde el organismo que preside José Luis Blanco que "esa ocupación de terrenos, como cualquiera del dominio público portuario, devenga las tasas correspondientes según la Ley de Puertos", al tratarse de una actividad que genera una rentabilidad. "Las tasas a aplicar son las mínimas posibles y ha sido decisión del Ayuntamiento no seguir con esta ocupación", insisten.

El anuncio de cierre de este aparcamiento llega en el peor momento posible, cuando falta menos de un mes para que comiencen las obras de construcción del nuevo aparcamiento de Pozos Dulces y cuando la ciudad, durante este otoño, estará empantanada con varias obras de envergadura que se ejecutarán casi de forma simultánea.

La noticia ha caído como un jarro de agua fría tanto entre los usuarios del parking (con cerca de un centenar de abonados) y los trabajadores, cinco operarios que pertenecen a la Federación de desempleados.

A partir del 1 de octubre la APBC podrá acotar el recinto para impedir el estacionamiento, dejando únicamente libre el acceso al carril bici que discurre por la explanada.

El presidente de Feprodeca, Eduardo Clemente, expresó ayer su malestar por este inminente anuncio de cese de la explotación, ya que contaban con contrato para la gestión del aparcamiento hasta marzo de 2017. Sí reconoce Clemente que el parking lleva tiempo sin ser rentable, aunque en los últimos tiempos se había creado una nueva vía de negocio de la mano del estacionamiento de autocaravanas, con el paso de unas 1.600 en tan solo nueve meses, siendo el 80% de los visitantes extranjeros.

La federación pide al Ayuntamiento que solicite la renovación de la concesión, pero permitiendo que al menos una parte del parking se destine al aparcamiento de caravanas, lo que generaría unos ingresos que permitirían pagar las tasas solicitadas por la APBC.

Actualmente el canon solicitado de 55.000 euros anuales cubriría casi únicamente las nóminas de los cinco trabajadores que controlan el recinto.

Otra cuestión es saber ahora, si se cierra este aparcamiento, qué utilidad queda para la pasarela peatonal, que se inauguró en el año 2012 con un coste de 1,2 millones de euros, y cuya única función era precisamente dar acceso a ese estacionamiento. Ahora sí que será certero el sobrenombre que le pusieron algunos colectivos con motivo de su inauguración, el de la "pasarela a ninguna parte".

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