"Si antes tenía adoración por El Puerto ahora tengo mucha más"
José María Escribano Ivison. Presidente del Real Club Náutico
El vicepresidente de la Federación de Vela recibe la Medalla de Oro de la ciudad
Aunque suele estar siempre metido en algún 'sarao', como a él le gusta decir, José María María Escribano Ivison está desbordado por una actividad frenética en estos días. Su móvil no para de sonar, ya sea para recibir felicitaciones de sus muchos amigos, para conceder entrevistas o para ultimar los ensayos del Pleno extraordinario y solemne que se celebrará mañana jueves a las siete de la tarde en el Teatro Pedro Muñoz Seca, donde recibirá la Medalla de Oro de la Ciudad concedida por el Ayuntamiento, un acto en el que el Real Club Náutico ha decidido implicarse con la organización de un coctel homenaje a beneficio de Cáritas, que se ofrecerá a las diez de la noche, después de la sesión plenaria. Como presidente del Club Náutico de El Puerto desde hace más de 30 años, José María Escribano está entregado a la organización de este coctel benéfico en la bodega San José, como es habitual en esta centenaria institución náutica, siempre dispuesta a apoyar iniciativas altruistas, ya sea cediendo sus instalaciones o mediante la organización de regatas como Proyecto Hombre. Ha sido en buena medida por esa generosa implicación en la sociedad portuense, pero también por su afición al mar y por la promoción de la vela familiar y deportiva, por lo que un grupo de personas promovió el nombramiento de Escribano como Hijo Adoptivo de la ciudad, una moción que no se pudo aprobar en Pleno a principios de febrero por la abstención de IU, al estar cubierto el cupo, pero que no ha impedido nominarle para la Medalla de Oro de El Puerto, distinción que recibe "con una ilusión tremenda y con toda la humildad, porque no voy a cambiar de forma de pensar y de ser".
José María Escribano lleva a gala el apellido de Real que luce el Club Náutico, y ha sido recibido recientemente en Madrid por el Príncipe Felipe junto con el alcalde Enrique Moresco y representantes políticos y deportivos de la provincia. La recepción venía a reconocer su labor para mantener a flote incluso en los momentos más difíciles la regata más antigua de España, la Semana Náutica Internacional de El Puerto , conocida por los aficionados como la Regata del Sherry, que cumple su 40 aniversario y a la que el Príncipe ha asistido en distintas ocasiones. La regata del Sherry es la niña de los ojos de Escribano, que ha sabido mantener contra viento y marea, valiéndose de su talento como relaciones públicas que lleva por emblema El Puerto allá por donde va. Al igual que la Bahía de Cádiz, de la que también es embajador y que defiende como el mejor campo de regatas de la Península, buen conocedor del mundo de la náutica deportiva desde su puesto de vicepresidente de la Federación Andaluza de Vela .
Aunque sevillano de nacimiento, la vinculación de José María Escribano con la provincia de Cádiz viene de familia: su padre era socio del Club Náutico portuense y su madre, jerezana, disfrutaba con el ambiente taurino de esta ciudad. "He vivido la provincia de Cádiz, la vivo y seguiré viviéndola", reconoce el homenajeado. Su vida diaria discurre actualmente entre la ciudad hispalense y la ciudad del Guadalete, vive según reconoce "con un pie en cada sitio", aunque estos años en El Puerto "me han dado muchas satisfacciones y alegrías". Fue Rey Mago en el año 1993 y se hizo acreedor de la Cruz del Mérito Naval, otorgada por el almirante Marcial Sánchez Barcáiztegui, aunque también de menciones más modestas como la medalla de honor de la federación de peñas. Por El Puerto siente una predilección que se acrecienta con este homenaje: "Con este nombramiento, si antes tenía adoración por El Puerto, ahora tengo mucha más", reconoce, antes de admitir que durante el acto de mañana le gustaría ver en las primeras filas del teatro "a mis amigos y a la gente que me quiere".
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