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La habitación más preciada de la casa de Rafael Alberti

Día Mundial del Libro

La Fundación da a conocer en El Puerto las joyas bibliográficas de su biblioteca, coincidiendo con el Día Internacional del Libro

Una de las visitas guiadas a la biblioteca de la fundación Alberti, esta mañana. / Andrés Mora Perles

Si existe alguna biblioteca donde la vida y la historia se unen esa es sin duda la biblioteca de la Fundación Rafael Alberti, donde se custodia el legado del universal poeta portuense. Se trata de una biblioteca luminosa y acogedora, que ocupa una gran sala de la fundación con balcones a la calle Santo Domingo.

Está formada por los libros donados por el poeta y por su primera mujer, María Teresa León, a la ciudad donde nació el poeta en 1902 y que fue inspiración para gran parte de su obra. El Puerto de Santa María es el lugar donde radica la biblioteca que Alberti y su mujer, una escritora de gran vocación literaria y bibiográfica, fueron creando a lo largo de su vida, pero los libros que en ella se conservan son el reflejo de la literatura y el arte del siglo XX pero también de las tragedias y sinsabores que sufrieron el poeta y tantos españoles durante aquella época convulsa de exilio y dictadura.

La mayor parte de la biblioteca, que está mostrando la Concejalía de Cultura de manera excepcional, forma parte del legado que Rafael Alberti dejó a la ciudad de El Puerto en el año 1979. Rafael Alberti y María Teresa León comenzaron a criar a estos 'hijos de papel' en los años 40, después de salir de España hacia el exilio prácticamente con lo puesto y dejar tras de ellos miles de libros en Madrid. La biblioteca de la Fundación no suele estar abierta al público, ya que es para investigadores, pero la jornada de este viernes es especial.

Las participantes en la visita guiada escuchan las explicaciones del secretario y especialista en la obra de Alberti. / Andrés Mora Perles

Con motivo del Día Internacional del Libro se han organizado una serie de visitas guiadas, para poder contemplar las joyas bibiográficas que atesoraron estos artistas e intelectuales, auténticos fogonazos de vida impresa. Las personas que la visitaron a lo largo de la mañana han sido en su mayor parte aficionadas a la literatura, que no quisieron dejar pasar la ocasión para conocer la biblioteca, que se divide en dos partes: una que constituye el legado del poeta (hasta el año 79) y la otra formada por aportaciones de autores actuales, muchos de los cuales han presentado sus libros en la propia fundación.

Los libros más antiguos corresponden a la biblioteca que generó el matrimonio en el exilio, la mayor parte en Argentina, donde estuvieron hasta que en el año 1963 se trasladaron a vivir a Italia, antes de volver a España tras el largo destierro. Entre dichos volúmenes se encuentran muchas primeras ediciones de libros de Alberti (editados en el extranjero) y de autores y poetas del 27,dedicados a la pareja, de Pablo Neruda, Juan Ramón Jiménez, y otros escritores del exilio español, ejemplares muy preciados. También hay libros escritos en italiano y sobre el mundo del arte y la pintura, otra gran pasión de Alberti.

El secretario de la Fundación, Enrique Pérez, es un gran conocedor de estos libros; él ha realizado la selección de los más valiosos para mostrarlos, y es quien conoce, como a viejos amigos, a cada uno de los ejemplares que alberga la habitación más preciada de la casa del poeta.

La habitación más preciada de la casa museo de Rafael Alberti, amplia, luminosa y llena de libros de poesía. / Andrés Mora Perles

Entre las personas que participan en la visita hay mujeres pertenecientes a grupos de lectura y profesoras, conocedoras de la vida y obra de Rafael Alberti y sus contemporáneos, aunque también de los best sellers actuales. Admiran y saben valorar los ejemplares que reposan sobre la larga mesa de la biblioteca, abiertos para mostrar su esmerada caligrafía y sus dibujos. Algunos volúmenes se han sacado de forma excepcional de la cámara de seguridad. Fascinante un ejemplar del Romancero gitano, serigrafiado con letra de Alberti y con grabados realizados por el autor; carpetas con sus dibujos y poemas; el libro Ora Marítima escrito en braille, e incluso alguna edición crítica editadas y prologada por Alberti, de una de las mejores casas editoriales de la época.

En una vitrina se pueden observar algunos volúmenes de gran formato, dedicados a la pareja con dibujos eróticos originales de Picasso, o un curioso ejemplar del libro de poemas Los 8 nombres de Picasso, con pinturas inspiradas en las composiciones poéticas; el manuscrito original de la obra La Gallarda, o el libro A la pintura con una traducción al sueco de la obra.

Libros únicos que muestran a un poeta que recorrió el siglo XX sin llegar a traspasar el umbral de la era digital, que gozó de la amistad y admiración de grandes artistas y escritores de su tiempo, y cuyo legado se conserva en su casa natal de El Puerto de Santa María, aquella que extrañaba en la distancia y a la que a veces regresaba en sus escritos para volver a sentir el sonido de su fuente.

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