El Puerto

Cierre por una deuda no reconocida

  • El Ayuntamiento alega que le adeuda a Las Calandrias unos 250.000 euros aunque la concesionaria de la planta, que anoche seguía sin permitir la entrada a los camiones de El Puerto, eleva la cifra a 1,3 millones

Al cierre de esta edición, las posturas entre el Ayuntamiento y la empresa concesionaria de la planta de reciclaje y compostaje de Las Calandrias, la UTE (Unión Temporal de Empresas) conformada por Sufi y Verinsur, continuaban enfrentadas. Estas compañías siguen sin permitir que los vehículos del servicio de recogida de residuos de la ciudad puedan descargar en estas instalaciones, lo que ha provocado que no se recojan las basuras depositadas en los contenedores desde el pasado fin de semana.

El motivo es que la adjudicataria de la planta jerezana considera que el Consistorio le debe unos 1,3 millones de euros, una deuda que el Ayuntamiento reduce a los 250.000 euros. Esta discrepancia en las cantidades se debe a una pugna que ambas partes mantienen desde hace meses por la revisión de precios de los servicios que presta Las Calandrias. Así, según las explicaciones de la empresa concesionaria dadas el pasado miércoles, el Ayuntamiento adeuda, por un lado, los incrementos previstos en el acuerdo que se firmó en 2008 y, por otro, las cuantías procedentes de la "negociación colectiva" que, según Sufi-Verinsur, había autorizado previamente.

En cambio, el Gobierno local aseguró ayer que en los dos últimos años se han hecho cargo de las subidas en base al IPC tal y como viene estipulado en el convenio. Sin embargo, reiteró que las revisiones por otros conceptos deben ser aprobadas previamente por la entidad que es propietaria de las instalaciones, que no es la UTE Sufi-Verinsur sino la empresa municipal del Ayuntamiento jerezano Aguas de Jerez (las compañías obtuvieron la concesión en 2002). Y para corroborar su argumentación, el alcalde, Enrique Moresco, compareció ante los medios de comunicación en la mañana de ayer acompañado de las concejalas Leocadia Benavente (Hacienda) y Blanca Merino (Medio Ambiente), del interventor municipal, Juan Raya, y del jefe de servicio de la Concejalía de Medio Ambiente, Antonio Caraballo.

Ambos técnicos municipales coincidieron en señalar que el dúo Sufi-Verinsur ha modificado las tarifas de forma unilateral contraviniendo las cláusulas del contrato firmado en 2008. La UTE adjudicataria de Las Calandrias asegura que el Ayuntamiento portuense arrastra desde hace meses una deuda con el Ayuntamiento ya que le abona sus servicios basándose en unas tarifas sin actualizar. Sin embargo, el Consistorio no reconoce esta cuantía y advierte que continuará pagando mensualmente las cantidades que entiende que están recogidas en el contrato. De hecho, Enrique Moresco acusó a la UTE Sufi-Verinsur de estar aplicando una "tasa ilegal" al no estar aprobada aún por Aguas de Jerez.

El Gobierno local apuntó ayer que adeuda unos 250.000 euros, la cuantía correspondiente a las facturas de junio y julio (el pasado miércoles abonó la de mayo). Sin embargo, el Consistorio se niega a pagar las que ha presentado de los meses de agosto, septiembre y octubre ya que entiende que no están "adecuadas a las cláusulas" del convenio firmado en 2008, según explicó ayer el interventor municipal. En cambio, Sufi-Verinsur argumentaba el pasado miércoles que el resto de ayuntamientos que utiliza estas instalaciones (Jerez, Arcos y Rota) no han puesto inconvenientes a las nuevas tarifas.

La concejala de Hacienda explicó que, hasta el pasado mes de agosto, la UTE remitía cada mes dos facturas al Ayuntamiento; en una presupuestaba sus servicios en función de los precios acordados en el convenio de 2008 mientras que en la segunda incluía la diferencia con las tarifas ya revisadas. Ante esto, el Consistorio abonaba la primera y devolvía la segunda ya que, según el jefe de servicio del Área de Medio Ambiente, "no se ajustaba al convenio". Sin embargo, desde agosto la compañía responsable de Las Calandrias optó por emitir cada mes una única factura, de ahí que el Consistorio decidiera entonces rechazarlas alegando defectos de forma y considere a día de hoy que no las debe aún. En cambio, la UTE entiende que el Ayuntamiento "tiene acumulado más de tres impagos sucesivos y más de seis en el periodo de un año", lo que, según establece el contrato, le permite cerrar la planta por la falta de abono de sus servicios.

Mientras tanto, el Consistorio considera que sólo debe dos recibos por lo que afirma que no se le puede prohibir el uso de las instalaciones. Por este motivo, y tras abonar la factura del mes de mayo el pasado miércoles, el alcalde ordenó en la madrugada de ayer que los camiones del servicio de recogida de basuras fueran a Las Calandrias para descargar y así poder retomar la recogida en las calles. En torno a la medianoche, ocho camiones partieron hacia la planta ubicada en el paraje conocido como Finca Bolaños. Sin embargo, al llegar a la entrada de las instalaciones, los operarios no permitieron el acceso por lo que tuvieron que volverse a El Puerto. A pesar de esto, el alcalde anunció a mediodía de ayer que tenía previsto volver a repetir la misma operación la pasada medianoche aunque, al cierre de esta edición, se mantenía la negativa de los responsables de la planta a permitir la descarga de los residuos procedentes de la ciudad. No obstante, el regidor portuense aseguró que, en el momento que se permita el acceso de los vehículos, se pondrá en marcha un dispositivo especial para retirar la basura que hay acumulada en la ciudad en el menor tiempo posible.

Pero la orden de que los camiones fueran a Las Calandrias fue, según el alcalde, un "gesto simbólico" para demostrar el "incumplimiento del contrato por parte de la empresa concesionaria, a la que acusó de haber provocado una situación "injusta, escandalosa y alegal". Por ello, Moresco reiteró que se están estudiando adoptar medidas legales en contra de Las Calandrias.

Por otro lado, el primer edil anunció que se ha solicitado a la Consejería de Medio Ambiente que autorice llevar los residuos a una planta de tratamiento en Los Barrios (el sobrecoste que supondría este traslado no ha sido aún calculado por el Consistorio). Asimismo indicó que se ha enviado una comunicación a la Delegación Provincial de Salud para que adopte las medidas necesarias y obligue a Sufi-Verinsur a reabrir Las Calandrias a los servicios de recogida municipales debido al problema sanitario que está generando la acumulación de basuras en las calles. 

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