El Alambique
Libertad Paloma
Felicitación
Nuevamente, la planta de Las Calandrias, ubicada en Jerez y gestionada por la UTE (unión temporal de empresas) conformada por Sufi y Verinsur, se ha vuelto a negar a que los camiones de recogida de El Puerto descarguen los residuos de la ciudad. La medida se hizo efectiva a las doce de la noche del pasado miércoles, lo que ha provocado que haya disminuido notablemente la labor de los operarios de FCC, empresa concesionaria de recogida en el municipio. Por el momento, según se apuntó desde el comité de empresa, se está retirando la de los centros educativos y sanitarios así como en algunas zonas del centro. Mientras, los restos se están depositando en los compactadores que tiene la empresa en el polígono El Palmar aunque su capacidad es limitada por lo que se teme que en breve no pueda albergar más.
El motivo del cierre de Las calandrias vuelve a ser el mismo de anteriores ocasiones, que no es otro que las discrepancias entre el Ayuntamiento y la gestora de la planta (que aunque es propiedad de la empresa municipal de aguas de Jerez la tiene en concesión a esta UTE) por las tarifas. El Gobierno local acusó ayer a Sufi y Verinsur de pretender aplicar una doble revisión del IPC en los precios por lo que ya le comunicó su disconformidad con la propuesta planteada. Y la reacción de la concesionaria ha sido la de no permitir que se descargue la basura.
Se recrudece así un enfrentamiento que se arrastra desde 2010 y que ha permanecido latente durante meses. De hecho, no es la primera vez que Sufi y Verinsur impiden el acceso de los vehículos de recogida de la ciudad a la planta puesto que a finales de 2010 lo hizo durante una semana y a lo largo de los últimos meses ha recurrido a la misma medida de presión aunque en días sueltos.
A día de hoy se está en proceso de aprobar los precios correspondientes al año pasado. Precisamente ayer, el Pleno Municipal aprobó una propuesta donde se le aplica un incremento de las tarifas en base al IPC aunque la cuantía debe ser ahora ratificada por la empresa municipal de aguas de Jerez (Ajemsa) y aceptada por la concesionaria.
Sin embargo, las posturas están aún lejos de llegar a un acuerdo. De hecho, la edil del Área Económica, Leocadia Benavente, tuvo duras palabras contra la UTE conformada por Sufi y Verinsur, a la que acusó de aplicar unos precios "a su santa voluntad". Benavente indicó que para 2011 se han seguido los mismos criterios de subida que se tuvieron en cuenta para la revisión realizada en 2010, por lo que aseguró no entender cómo la empresa la aceptó antes y ahora no.
Según la edil del Gobierno local, se está tratando de "demostrar" a los responsables de Ajemsa de las "prácticas" de la concesionaria de las instalaciones, ubicadas en el enclave de la finca de Bolaños. Además, la acusó de "utilizar la coacción" para tratar de imponer sus precios. Al respecto añadió: "La UTE no dialoga y recurre siempre a cerrar la planta". Pero el alcalde, Enrique Moresco, fue más allá y personalizó esta decisión en Francisco Pérez, antiguo consejero delegado de Apemsa y actualmente directivo de Verinsur. "Parece que está en contra de nosotros. Ni se pone al teléfono ni se siente a negociar", advirtió.
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