El Puerto

Avalancha de denuncias por el cierre del gimnasio Body Factory

  • El centro ubicado en Bahía Mar se había quedado sin la franquicia a principios de mes y ha cerrado sus puertas sin previo aviso, afectando a unos mil usuarios

El gimnasio Body Factory, ubicado en el centro comercial Bahía Mar, cerró el pasado sábado sus puertas sin previo aviso y dejando sin servicio a los cerca de un millar de usuarios que habían contratado sus servicios, la mayoría de ellos pagando las cuotas de todo un año por anticipado. En los últimos días muchos de los afectados han acudido a diferentes asociaciones de consumidores y usuarios como Facua o la oficina municipal de atención al consumidor del Ayuntamiento portuense para dejar constancia de su denuncia.

Los problemas en este gimnasio, que se ofrecía como uno de los más selectos de la ciudad, comenzaron el pasado verano cuando las instalaciones se quedaron sin luz durante más de una semana, provocando numerosas quejas de los socios que estuvieron bastantes días son poder hacer uso de las instalaciones. A raíz de este y otros problemas la franquicia que da nombre al gimnasio decidió rescindir el contrato con las instalaciones a finales del pasado mes de septiembre, obligando a la gerencia del establecimiento a retirar los rótulos con la marca . En un comunicado emitido entonces por la franquicia se decía que el gimnasio no había ofrecido "los estándares de calidad requeridos por Body Factory ni el cuidado y correcto servicio a sus socios" y culpaba de ello exclusivamente "a la mala gestión del centro, responsabilidad única de su franquiciado y gerente".

Los usuarios afectados, muchos de los cuales tienen ahora varios meses ya pagados e incluso cuentan con bonos para los servicios estéticos que también se ofrecían en las instalaciones, se están organizando para ver de qué manera pueden reclamar sus derechos. De momento, y a través de distintas redes sociales, muchos de estos usuarios están organizando una reunión para el próximo sábado a las doce del mediodía en la puerta del gimnasio, que permanece cerrado a cal y canto. Algunos de los afectados se han puesto en contacto con la franquicia, que aunque se desvincula del cierre sí se compromete a ofrecer los servicios que ya estuvieran abonados en otros centros de la provincia, siendo el más cercano el de Cádiz capital, aunque para ello los socios deberán aportar el contrato suscrito y los abonos efectuados.

Desde el pasado sábado en las puertas del gimnasio hay un folio en el que se indica que las instalaciones están cerradas "por reestructuración organizativa" y se indica que en los próximos días se dirigirán a los socios vía e-mail. De momento, también han sido despedidos los quince trabajadores de la plantilla del gimnasio, a quienes se les comunicó el cierre a bocajarro el pasado viernes, sin que de momento se les haya abonado ni siquiera el finiquito que les correspondería a cada uno de ellos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios