Afanas fomenta el aprendizaje mediante el cuidado de mascotas
La institución firma un convenio con la protectora Patas para acoger animales de manera temporal
Afanas El Puerto y Bahía, a través del Grupo Educativo de Menores 'Etrusca', ha iniciado la experiencia de ser casa de acogida temporal de animales abandonados, De hecho los dos primeros "inquilinos" son dos perros , que responde a los nombres de Río y Vera, ambos de dos años aproximadamente.
Este proyecto es el desarrollo del convenio suscrito por Afanas El Puerto y Bahía , y la protectora de animales Patas, con el fin de acoger temporalmente a perros abandonados. Dicho convenio pretende cumplir con objetivos que defienden ambas asociaciones , por un lado el bienestar de los animales abandonados, en un ambiente mas cálido y familiar; y por otro utilizar el cuidado y la atención a estos animales como elemento educativo y socializador de las menores que residen en el Grupo Educativo 'Etrusca'.
De todos es sabido del compromiso de la protectora Patas por el bienestar de los animales abandonados. Patas es la asociación que gestiona el servicio municipal de recogida de animales en la vía pública, y promueve la acogida temporal, bien con particulares o con otras entidades , como en este caso, es Afanas.
Ana Macías, directora del Grupo Educativo 'Etrusca', ha querido manifiestar su agradecimiento a la presidenta de Patas "por el trabajo que esta asociación viene desarrollando en nuestro entorno por la mejora de la calidad de vida de los animales que son abandonados". Al mismo tiempo le ha agradecido "el cariño que ha puesto en la consecución de este proyecto".
Este proyecto beneficia a las menores en diversos factores como el trabajo con animales y especialmente perros, promueve el desarrollo de una serie de factores que ayudan a prevenir las conductas antisociales y delictivas que presentan las jóvenes infractoras. Esta actividad ejerce además una labor beneficiosa y terapéutica en las menores internas en el centro de Afanas, "delimitando obligaciones y responsabilidades, ya que son ellas, con la ayuda y supervisión de los educadores, las que se encargaran del cuidado de estos animales".
Esta responsabilidad fomenta además la adquisición de hábitos y rutinas frente a la desorganización a la que suelen estar habituadas. El establecimiento y consecución de objetivos a medio y largo plazo frente a la inmediatez a la que están acostumbradas y el desarrollo de la resistencia ante la frustración frente al rápido abandono de las actividades en cuanto les supone un cierto esfuerzo personal. Asimismo, facilita a estas menores un acercamiento emocional y afectivo frente a la dureza de sentimientos que se encuentra frecuentemente en estas menores y el desarrollo del control y la paciencia frente a la brusquedad y la agresividad. Un modo diferente de que las menores aprendan de la mano de estos animales abandonados.
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