Martínez Ares: "Cuando un chaval de 18 años dice que quiere una dictadura, la verdad es que es un imbécil"

El autor de 'Los humanos' considera que en la transición no se quiso enterrar al franquismo porque hay padres de la democracia que el día anterior eran dictatoriales

Orden de actuación de la final de infantiles y juveniles del COAC 2026

Antonio Martínez Ares en los camerinos del Gran Teatro Falla antes de cantar con 'Los humanos' en cuartos del COAC 2026
Antonio Martínez Ares en los camerinos del Gran Teatro Falla antes de cantar con 'Los humanos' en cuartos del COAC 2026 / Germán Mesa

Antonio Martínez Ares, autor de la comparsa 'Los humanos', habla sin tapujos ante el micro, con la misma certidumbre que demuestra en los pasodobles que ha ofrecido en las tablas del Falla en este pase de cuartos del COAC 2026 esta noche de lunes. El primero, al fascismo "que siempre está pero al que se ha dejado campo abierto", el segundo, al tipo, a los abuelos como puntales de la conciliación y de la supervivencia familiar.

El comparsista reconoce que, aunque "con frío porque el tiempo no acompaña mucho" y nadie se escapa de estar cascado con tanta humedad y tanta lluvia, "está contento, muy contento, la verdad que feliz y disfrutando mucho".

Entrando en materia, en si la democracia ha conseguido o no enterrar al franquismo, Antonio Martínez Ares matiza que no es lo mismo "no conseguir una cosa que no querer conseguirlo". Y se explica: "Yo creo que se pusieron todas las alternativas posibles en la mesa para que no se enterrara, no al contrario. Si hubiera habido alguna disposición de hacerlo, como se hizo en Alemania, pues ahora no estaríamos hablando de una oleada de cosas que realmente son muy preocupantes".

En el pasodoble, Martínez Ares alaba cómo los germanos consiguieron cerrar sus heridas y acabar con los tentáculos de nazis salvapatrias. Sin embargo, en España, lejos de seguir esa senda según la lectura histórica y política del autor, reconoce "que sí, que el fascismo siempre está. Pero dejarle campo abierto desde el minuto uno después de la muerte del dictador me parece inconcebible".

Y de sintetizar de este modo la transición, de ese barro estos lodos: "Cuando un chaval de 18 años, de 17 años, me dice que quiere una dictadura, pues la verdad es que es un imbécil. Es un imbécil total. O sea, no tiene ni puñetera idea de la vida y luego se está meando en un estado de bienestar que construyó su abuelo y por el que está gracias a su padre. Joder. Imagínate qué salvajada. Pues de eso tenemos un montón de gente que nos van a llevar a una locura".

Volviendo a la labor cuestionada de la transición, el autor alumbra que "hay padres de la democracia que fueron ministros de Franco, con eso ya se dice mucho. Tú un día te levantas dictatorial y al otro te levantas todo monárquico y democrático. No pasa nada, ¿sabes?".

El inicio del pasodoble deja también un recuerdo a Fran Rivera sin mencionarlo, "le mando un saludito desde aquí" añade Martínez Ares, parodiando aquel video que subió a las redes felicitando a Donald Trump por su incursión en Venezuela para llevarse a Nicolás Maduro sin contar con la comunidad internacional e incumpliendo las reglas del derecho internacional.

Pero no ha sido el único toque que ha dejado el repertorio de estos humanos. El cuplé a Antonio Martín, que le pone pegas a las comparsas de los chavales, que copian sus tipos y algún que otro recado al histórico comparsista, lo remata sugiriéndole que se vaya a ver obras.

Del autor, que fue rival durante los años noventa y bien entrado el siglo XXI en la modalidad, considera que a veces da declaraciones a las que se ve forzado por el contexto. "Yo quería hacer un cuplé sobre el tema de las obras. Porque es algo bastante recurrente en el mundo de los viejos, da igual. Y no se me ocurría, no se me ocurría" hasta que apareció la idea de Antonio Martín.

"Creo que muchas veces no es él mismo el que dice eso, cuando te ponen el micrófono como que, no sé, me da a mí la impresión de que no es solamente su opinión, sino que se ve forzado muchas veces por el tema de comentarios que hay a su alrededor, o lo que sea. En otro contexto quizás no lo hubiera dicho. Es verdad que ya, bueno, él no está, yo a lo mejor mañana no estaré. La vida sigue", concluye este 'humano' que rebusca la humanidad de sus congéneres en un mundo que está fatal.

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