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El método de Gracia, repleto de seriedad

  • Después de dos jornadas de Liga, el Cádiz se destapa como un equipo sólido y con enorme personalidad · Los jugadores saben a la perfección su función y las necesidades del juego

Dos jornadas no dan para mucho, aunque en el caso del Cádiz permiten evaluar a uno de los equipos más sólidos del grupo IV de Segunda División B. Los seis de seis en cuanto a puntos destapan a un conjunto que quiere y debe estar arriba. La forma de lograrlos presenta a un bloque con hambre, que traslada como una fotocopia la imagen de equipo que tiene su entrenador en la cabeza y que se mueve casi de memoria para solventar las necesidades del juego en cada momento. Queda mucho, si bien los pilares que se están colocando prometen resistir las embestidas de la categoría de bronce.

un once definido

Javi Gracia tuvo claro cuando la plantilla estaba casi cerrada el once que deseaba montar para los partidos oficiales. Si, además, le acompañan los resultados como es el caso, se antoja como una labor compleja desbancar a los que por ahora son los elegidos.

Si las lesiones no hacen de las suyas, podemos estar ante una de esas temporadas en las que los seguidores se aprenden de memoria la alineación. Gracia ha sido el primero en hacerlo. Esperaba a Carlos Caballero y a Ormazábal como agua de mayo para cerrar el prototipo de equipo que tiene en mente.

con balón, sí o sí

El favoritismo del Cádiz le obliga a cargar con la responsabilidad del juego. Tiene mimbres para conseguirlo y es uno de los grandes objetivos de su entrenador. El Cádiz no puede ir por Segunda B corriendo detrás de la pelota sin olerla. Ormazábal y Carlos están llamados, por el momento, a repartir calidad, aunque el argentino y Fleurquin deben ir a medias en presencia y dureza. El uruguayo representa al hombre fuerte que tiene el poder de intimidar en Primera, Segunda A y Segunda B.

En dos encuentros el Cádiz ha sido un conjunto con personalidad, entero en todo momento y advirtiendo los niveles de esfuerzo para no decaer físicamente. Si el buen juego ante el Granada 74 llegó en algunas fases, el esfuerzo y la resistencia física fueron lineales durante los 90 minutos.

compromiso

Uno de los aspectos que marcan la diferencia del actual Cádiz respecto al de la pasada temporada es el compromiso. La plantilla está remando en la misma dirección a pesar de contar con jugadores cedidos, que muchas veces suelen ir a su bola si no se les aprieta lo suficiente. Los capitanes, Fleurquin, Raúl López, Enrique y Bezares, representan con pleno merecimiento ese compromiso que no hace mucho llevó al Cádiz a la elite. Por algo los dirigentes y los técnicos insistieron tanto para que los cuatro no abandonaran el barco.

Si los resultados favorables se mantienen, el compromiso obligado para los profesionales se verá de manera normal. Si los marcadores son contrarios, se valorará que el esfuerzo y la intensidad no decaigan. Es una de las claves en las que más insiste el preparador.

Regresan las bandas

Hay que remontarse a las temporadas con Jose González y Víctor Espárrago en el banquillo para recordar un Cádiz que juega por las bandas. Si las armas son las adecuadas, desde que el fútbol es fútbol las alas son un camino perfecto para montar los ataques. La recuperación física y anímica de Enrique -para muchos es el mejor extremo derecho de la categoría- está dando resultados desde muy pronto. El extremeño al máximo de sus posibilidades es insuperable en el Cádiz de Gracia

suplentes con respeto

En Segunda B la convocatoria para los encuentros se reduce a 16 jugadores, lo que es sumamente problemático en una plantilla con 23 jugadores. Un indiscutible en Primera, Bezares, está sufriendo en sus carnes no estar en el once y salir a jugar casi para perder tiempo. Fran Cortés, no se han estrenado en una lista pese a ser el mejor de la pretemporada. Y jugadores de la talla de Rosu y Toedtli esperan estar en condiciones para aportar. Mientras tanto, trabajo en silencio.

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