cádiz | REAL MURCIA

Una auténtica prueba de fuego

  • El conjunto amarillo, con la duda de Dani Güiza, quiere mantener intacta la fortaleza del Carranza a costa de uno de los rivales directos más complicados en la ruta hacia el ascenso

El octavo capítulo del campeonato nacional de Liga depara hoy el enfrentamiento más atractivo del grupo IV de Segunda B y el considerado como el partido de la jornada entre todos los que componen el amplio abanico de la categoría de bronce. Se ven las caras nada menos que el Cádiz y el Real Murcia (a partir de las seis de tarde en el estadio Ramón de Carranza), dos equipos con solera que en circunstancias normales se hubiesen enfrentado como mínimo en Segunda A pero que cruzan sus caminos con la evidencia de un mejor pasado que presente y vidas paralelas en busca de un futuro alejado de una catacumbas de las que tratan de salir con urgencia. Comparten el inaplazable objetivo del ascenso, llevan colgado el papel de favorito por militar en una división que no se corresponde con sus respectivas historias y ambos andan envueltos en dificultades institucionales y económicos que tendrían más fácil solución en un peldaño superior como inquilinos de la Liga de Fútbol Profesional. Un auténtico duelo entre dos escuadras con potencial de sobra como para sorprender a cualquiera de su actual categoría. El Cádiz parte desde la segunda posición con 13 puntos, dos más que su rival, octavo. Un encuentro sin un pronóstico claro, aunque quizás con una ligera inclinación de favoritismo hacia el Cádiz por aquello que ejerce de local.

Una semana más, se avecinan cambios en la alineación del conjunto amarillo y está por ver si Dani Güiza se ha recuperado a tiempo de unas molestias en el sóleo para poder entrar en el once. Salvi también es duda después de superar un proceso febril. Sergio Mantecón se queda fuera por sanción -expulsado por doble amarilla en el anterior choque liguero-. Tampoco llegan Juanjo, que continúa de baja, Andrés Sánchez, que sigue con su puesta a punto, y Luis Pavez, inmerso en pleno proceso de adaptación tras su reciente incorporación a la plantilla. El técnico ha citado a todos los jugadores disponibles.

El Cádiz regresa a su feudo después del empate a uno cosechado a domicilio frente a La Hoya Lorca que supo a poco tras las numerosas ocasiones desperdiciadas. La escuadra entrenada por Claudio Barragán no termina de ganar fuera de casa aunque tampoco pierde. El caso es que la suma de un punto fuera de casa obliga a amarrar los tres en el santuario cadista para seguir arriba. Es más, si los gaditanos son capaces de imponerse esta tarde a los pimentoneros, dormirán en lo más alto de la clasificación a la espera de lo que haga mañana el líder Mérida contra el Algeciras en el municipio extremeño.

Nada tiene que, a priori, el duelo ante el Murcia con los tres anteriores en el Carranza en los que el Cádiz actuó como una apisonadora ante Cartagena (4-2), Algeciras (3-0) y Villanovense (3-0). Los amarillos afrontan el que supone que hasta la fecha es el examen más duro en casa frente a un rival que eleva, y mucho, el nivel de exigencia. Los hombres de Claudio están llamados a ofrecer su mejor versión en el santuario cadista para sacar adelante el partido, adelantado al sábado para tener un día más de descanso ante el importante duelo de la Copa del Rey frente al Laredo el próximo miércoles. Los gaditanos apearon a los murcianos en la primera ronda del torneo del k.o. disputada hace algo más de un mes en la Nueva Condomina. Cada partido es una página en blanco que hay que escribir minuto a minuto y nada tendrá que ver con el dirimido en la Copa.

No es tarea fácil para el Cádiz mantener la buena línea de juego y goles mostrada en su condición de anfitrión. El de hoy se prevé un choque igualado, a cara de perro entre dos aspirantes a lo máximo que tratará de exponer sus mejores argumentos. Los locales intentarán llevar la iniciativa ante un adversario que sabe cerrarse y atacar, con futbolistas con criterio en el juego y en la definición. Entre ellos, el ex cadista Carlos Álvarez.

El objetivo de los amarillos, como no puede ser otro, pasa por mantener intacta la fortaleza del Carranza y avanzar en el recorrido de la competición con tres puntos más. Y de paso, prolongar una semana más su dinámica de equipo invicto, que no es poco. El Cádiz no conoce la derrota desde el arranque de la temporada y acumula nueve ya partidos sin perder (siete del torneo de la regularidad más dos de Copa).

El once inicial aparece con perspectiva de algún cambio. Uno es obligado, ya que Mantecón, lateral derecho en Lorca, fue expulsado y no puede jugar hoy por sanción. Es más que previsible la vuelta a ese costado de la defensa de Cristian Márquez, mientras que el resto de la zaga estará formada en principio por Servando, Josete y Tomás. Los cuatro serán escoltas de Alberto Cifuentes, una semana más guardián de la portería. En el centro del campo estarán Jon Ander Garrido y Abel Gómez, el primero en tareas destructivas y el segundo en funciones de elaboración. En los puestos más ofensivos surgen las dudas. En la banda derecha se ubicará Hugo o Salvi, y para la izquierda la elección está entre Álvaro García y Kike Márquez siempre y cuando el sanluqueño no pase a la mediapunta, a la que parece que regresará Fran Machado, suplente en Lorca. El candidato para ocupar el puesto más adelantado es Dani Güiza si es que ha podido restablecerse de las molestias que sufre en el sóleo. Si no es así, Wilson Cuero tendrá su oportunidad como titular por primera vez en casa. El atacante colombiano marcó hace seis días y está con la moral alta.

En el Real Murcia andan cortos de defensas -sólo cuatro- por la baja de Jaume Sobregrau, baja por sanción. Tampoco está Armando Ortiz, titular habitual. La expedición pimentonera, con las novedades de Sergi Guilló y Arturo, está formada además por Fernando, Simón, José Ruiz, Tomás Ruso, Satrústegui, Pumar, Rafa, Chavero, Isi, Germán, Sergio García, Fran Moreno, Carlos Álvarez y Azkorra.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios