SAN FERNANDO CD | BADAJOZ

Nada como estar en casa (1-0)

  • El conjunto azulino debuta en el Iberoamericano con una justa victoria ante el cuadro pacense

  • Carri marca de penalti para un equipo isleño que merece una ventaja más amplia

Vera, que contó hasta con tres oportunidades de gol, intenta marcharse de un rival en el centro del campo del Iberoamericano. Vera, que contó hasta con tres oportunidades de gol, intenta marcharse de un rival en el centro del campo del Iberoamericano.

Vera, que contó hasta con tres oportunidades de gol, intenta marcharse de un rival en el centro del campo del Iberoamericano. / nacho frade

No hay nada como estar en casa. El San Fernando volvió, 141 días después, al Iberoamericano de Bahía Sur y, de paso, se reencontró con su terreno de juego y con la victoria que no veía desde la primera jornada de competición liguera.

Ayer la familia azulina pudo, por fin, celebrar la fiesta del fútbol por todo lo alto. Y lo hizo porque su equipo mostró de lo que es capaz este año. Lo hizo porque volvió a su casa con victoria. Y lo hizo porque los de Pérez Herrera doblegando al Badajoz, se quitaron varios problemas del medio.

Bien es cierto que, con la victoria, los isleños, que suman nueve puntos, se encuentran a dos del descenso en la mitad de la tabla, pero si miramos la botella medio llena, se está a un punto del quinto clasificado y a tres de los puestos de promoción a Segunda A. Ni frío, ni caliente.

Pero era necesaria la victoria. Era imprescindible el bálsamo del triunfo. Era vital sumar de tres en tres, mucho mejor que de uno en uno. Y este partido servirá, y mucho, para no ver fantasmas donde no los hay y para trabajar con la tranquilidad necesaria que deben tener los pupilos de José Pérez Herrera.

El partido de ayer se puede resumir como el encuentro del coraje, de la casta y el que sentencia, de una vez por todas, que el San Fernando es de Segunda B. Es bien cierto que el equipo isleño no hace un juego esplendoroso y tremendamente bonito de cara a la galería. Pero sabe a lo que juega. Sabe que para ganar hay que dar el doscientos por cien en cada uno de los balones. Sabe que el secreto está en no conceder nada al rival. Sabe que si todos van a una, el resultado final es el óptimo. Lo bueno de esto es que lo saben y lo ponen en práctica.

Los azulinos fueron superiores a los pacences. Y lo fueron desde el minuto uno al noventa y cinco. El equipo isleño nunca bajó la guardia y, a tenor de lo visto y de lo apuntado, fue merecedor de terminar con una victoria más holgada y sin sufrimiento alguno.

Y es que los de Pérez Herrera presionaron a su rival desde prácticamente, la salida del túnel de vestuario y no dejaron maniobrar a los de Patxi Salinas en ningún momento. Si alguien tenía que llevar las riendas de esta carroza, ese era el equipo de La Isla que ya gozó, a los cinco minutos del inicio, de la primera gran ocasión en un centro de Pau Franch que no terminó de conectar un incisivo Buba.

El propio ex del Español tuvo en el 18 su segunda oportunidad al intentar el remate de una falta botada por Carri y en el 20 ya dio muestras de su valía Kike Royo, al rechazar un disparo a bocajarro de un Pablo Sánchez que vive una segunda juventud.

Los de Badajoz sólo se asomaron en el 36, en un remate, a la salida de un córner, de Cristian Pérez que sacó bajo la línea de gol Gabi Ramos.

Por lo demás, los isleños insistían una y otra vez y en el 41 Vera, a pase de Gabi Ramos, se plantó de espalda ante Kike Royo, pero su peinada de cabeza la adivinó el cancerbero. La primera parte terminó con un remate de Buba a la media vuelta que se fue fuera por poco.

Parecía que ambos contendientes habían firmado una bajada de guardia en el inicio de la segunda mitad hasta que llegó el minuto 59. Buba al intentar un remate de cabeza era derribado dentro del área por César Morgado. La pena máxima la anotaba Carri sin remisión para poner el uno a cero, a la postre definitivo.

Había un pensamiento de que los isleños se comenzarían a sentir incómodos tras el tanto en favor de los pacences que apretarían, pero era lo más lejos de la realidad.

Los isleños, con espacio, bien pertrechados atrás y sin dejar pensar al rival son casi letales. Por eso, Vera tuvo una clara ocasión en un tiro cruzado en el 63' y repitió en el 65'. Ambas acciones tuvieron como respuesta las intervenciones magistrales de un Kike Royo al que solamente se podía batir de penalti.

En lo que restaba de partido y era 25 minutos, los de Badajoz no inquietaron, salvo en una ocasión, las inmediaciones de Rubén Gálvez. Fue en el 77' y fue un saque largo de banda que no acertó a rematar entre los tres palos José Ángel. Por lo demás, nada de nada.

Sin embargo, los isleños seguían fieles en su estilo. Trabajo, pelea, lucha, briega, entrega y equipo. Por ello, Kike Royo se tuvo que emplear a fondo para sacarle a Manu Ramírez un mano a mano en el 80' y por eso se vio como el travesaño repelió, en el descuento un enorme disparo con toda la intención del mundo del propio Manu Ramírez.

Se pensó que los isleños sufrirían más en lo que restaba de partido tras anotar el uno a cero. Pero no fue así. Los de San Fernando estaban por fin en casa, se sentían arropados y encontraban la comodidad que da tu albergue, tu hábitat, tu lugar de trabajo y de descanso.

Bienvenidos a Bahía Sur, la temporada ha dado comienzo. Pasen y vean.

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