Reyes Magos
Un sentimiento que no se puede explicar.En el Diario del Carnaval
TENGO una propensión a estar en minoría. Miro al abismo y el abismo me mira a mí. Si alguna vez siento que mi opinión es compartida , la cambio sin problema. Es lo que tenemos los perdedores, que nos acostumbramos al glamour que desprende la derrota. La victoria debe ser maravillosa pero no tiene literatura, tiene tan solo muchos seguidores. Me pasa en el carnaval. Sospecho cuando todo el mundo está de acuerdo en algo. Si todos alaban los coros espectáculos cantados a pleno pulmón a mí me gustan los coros a pie con poca gente . Si a todo el mundo le gustan las comparsas que suenan como los Bee Gees y los octavillitas con apodo que causan el furor entre las adolescentes, a mi me agrada el estilo Paco Alba, con un grupo de voces varoniles a los que se les entienda todo y cuya música pueda uno recordar. Pero si de repente empiezan los sevillanos a rajar de las comparsas y a imponer en Canal Sur TV los especiales de chirigotas, entonces me aficiono a los grititos e incluso me aprendo apodos tipo pellejo, piojo, zoleta y demás. Si veo que coincido con Doña Cuaresma, me hago comparsista. Si a todo el mundo le gusta Vera Luque pues yo me hago de "Los Pachis". Por decir algo. Si a la gente le gusta el cuarteto de los niños o del Morera yo digo que desde que se fue el Gago (o el Peña) ya no hay cuartetos y si un cuarteto no tiene rima no es una agrupación de carnaval sino un show cómico. Si una mayoría opina que las callejeras son lo mejor y que ahí es donde está la gracia, yo pienso que hay muchísima morralla y que para encontrar una que tenga gracia hay que oír 10 petardos sin que Tamara haga una criba previa. Si a todo el mundo le parecen fantásticos los pregoneros yo me quedo con Carlos Edmundo de Ory. Con decir que me he hecho de La Tere y su Tartana que hace los bocadillos como le da la gana lo digo todo. Incluso propondría que Juan Manzorro repitiese su pregón de Semana Santa en el tablao de San Antonio, que las cosas desubicadas tienen su gracia. He dicho. Fernando Santiago
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