Barbas. Por Fernando Santiago
Yo, sin ir más lejos, tengo barba desde los 18. Lo intenté antes pero hace 40 años las cosas no eran como ahora y mi padre no me dejó lugar siquiera al debate: “quítate eso ahora mismo”. Y ya está. Ahora las barbas se han puesto de moda entre la gente cool e incluso entre los homosexuales del subgrupo de los osos. Es lo que llaman hipster. En Madrid donde más barbas se ven es en Chueca, con eso lo digo todo. Eso sí, hay barbas de muy distinto pelaje, si se me permite el juego de palabras. Los hipster la llevan espesa, un poco larga y recortada con esmero hasta el punto de que han surgido barberías especializadas. En Cádiz Viroga ,en la calle Plocia. Vienen todos los modernos de la provincia, homos y heteros, a que les hagan el arreglo como antes hacían las mujeres. Conviene incluso pedir hora, no vaya a ser que la espera se prolongue más allá de la cuenta y sea menester echar el rato con Félix en La Cepa Gallega. Lo que cambia el mundo. Hace 40 años la barba larga era un signo de rebeldía (“ con la barba pelada al estilo del Ché” que cantaría Sabina)y ahora lo es de modernidad. Antes lo que se llevaba era melena y barba , ahora pelo corto (rapado o muy corto por los lados) con barba bien recortada. Antes valía cualquier ropa, desde una camisa de cuadros a unos vaqueros , ahora llevan chaqueta, gafas de pasta y zapatos de colores, todo de las primeras marcas. Entre medias nos perdimos los bigotones que lucían los futbolistas tal y como cantaba Karim en “Odio eterno al fútbol moderno”. Los que hemos tenido barba tanto tiempo hemos visto pasar la androginia, los metrosexuales, los übersexuales, los orcos, los mods y ahora los hipsters, sin movernos del sitio. Eso sí, no nos gastamos 15 o 20 euros en un recorte, por muy artístico o moderno que parezca. Dentro del capítulo de barbas están las de chivito, tal y como la lleva el alcalde, que ya es cuarentón. Bien es verdad que al Kichi le gusta ese aire entre casual y rocker,al estilo de Valentino Rossi: piercings, tatuaje de AC/DC en el brazo, camisa con cuello mao por fuera de los pantalones, zapatos estilo deportivas y cosas así, ya ni siquiera se ha vuelto a poner el famoso traje de Eutimio . Va a pelarse a la calle Rosario, que al parecer es su peluquero de toda la vida, aunque para el flequillo que tiene no hace falta esmerarse mucho. Al que no le pega nada, se ponga como se ponga ,es al presidente del Cádiz, Manolo Vizcaíno. Lo de la barba de chivito vale en chavales, pero el presidente sevillista y costalero del Cádiz tiene ya una edad.
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