Árabes, musulmanes y ajedrez. Por Jesús Cabaleiro en periodistas-es.com

16 de agosto 2015 - 07:15

Se dice que fue en Persia en el siglo V donde apareció lo que hoy llamamos ajedrez si bien tiene antecedentes muy remotos en India. De los persas pasó el ajedrez a los árabes musulmanes –que conquistaron Persia en el 644- y del chatrang persa por la evolución fonética se pasó al shatranj árabe. En la religión musulmana, el ajedrez se practicaba como algo muy común después de la muerte del profeta Mohammad o Mahoma, en el año 642. “No hay nada malo” en el ajedrez señalaba el segundo califa después del profeta, Umar ibn-al Jatabb (581-644). El juego se aceptaba mientras no hubiera apuestas, no interfiriera en los rezos ni asuntos religiosos, ni haya lenguaje improcedente, ni insultos o maldiciones entre los jugadores y las piezas no podían contener representaciones de criaturas vivientes. En cuanto al espacio físico siempre se aconsejaba en lugar cerrado, cuestión que ha llegado hasta la actualidad, es difícil y varía según el país árabe que se trate ver jugar en la calle o espacios públicos. Hay que aclarar que aunque el Corán no condena el tallado de figuras, siempre se ha desaconsejado por lo que las piezas en los países árabes siempre tienen un diseño y tallado geométrico y abstracto con sutiles marcas y relieves. De hecho, los visitantes extranjeros que recorrieron países árabes hacia finales del siglo XVIII y mediados del XIX, decían que las piezas eran lo más parecido a frascos de perfume. Cualquiera que viaje a un país árabe, salvo excepciones, verá que las piezas son alejadas a criaturas vivas sean personas o animales. Leer más

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