Cádiz - Lugo

La urgencia del triunfo

  • Los amarillos deben vencer para no perder su ventaja en la zona alta.

Cervera, dando instrucciones en un entrenamiento Cervera, dando instrucciones en un entrenamiento

Cervera, dando instrucciones en un entrenamiento / Joaquín Pino

Casi cinco años después de aquella dramática batalla por el ansiado salto a Segunda División A, el Cádiz vuelve a recibir al Lugo en una cita mucho más agradable que aquella en la que el conjunto amarillo entonces quedó malherido en beneficio del conjunto gallego, que fue el que subió en 2012. De nuevo se ven las caras –a partir de las seis de la tarde en el estadio Ramón de Carranza, ofrecido en directo por televisión a través de LaLiga 1|2|3, Vodafone, Orange y Telecable– aunque ahora en la bendita categoría de plata y en otra contienda relacionada con un ascenso, en este caso a Primera y en concreto por la senda del play-off.El equipo amarillo comparece como anfitrión en mejor situación que la escuadra entrenada por Luis César Sampedro. Cuarto clasificado con 51 puntos frente al octavo con 44. Los de Álvaro Cervera afrontan una oportunidad de oro de marcar distancias de manera casi definitiva con un contrincante que trata de engancharse a la zona de privilegio, al que aventajan en siete puntos y al que pueden dejar a una apreciable diferencia diez en caso de victoria.

El preparador cadista sólo tiene la baja de Jon Ander Garrido, que ya se perdió el envite frente al UCAM Murcia a causa de una pequeña rotura en los isquiotibiales sufrida en el duelo anterior contra el Tenerife. El vasco se ha recuperado pero sólo ha realizado un entrenamiento con el grupo esta semana. Su trabajo esta enfocado a la siguiente jornada, con una complicada y trascedental salida a Huesca.La buena noticia es que el técnico puede contar con Rafidine Abdullah, recuperado del esguince y la meniscopatía en una rodilla con las que regresó de su estancia con la selección de Comores, aunque el míster debe valorar si lo ve en condiciones para competir desde el principio o al menos para empezar el partido en el banquillo.

La incógnita que se mantiene hasta la hora del encuentro es si el entrenador apuesta por los habituales titulares o recurre a las rotaciones, como ya hizo el pasado fin de semana en la visita al conjunto universitario, cuando se decantó de inicio por Luis Ruiz y Ager Aketxe en detrimento de Brian y Rubén Cruz. No habrá movimiento en la portería, con Alberto Cifuentes de guardia una semana más escoltado en defensa por Javier Carpio, Aridane y Khalifa Sankaré, mientras que Luis Ruiz continúa en el lateral izquierdo. José Mari y Eddy Silvestre tienen todas las papeletas para repetir como pareja de baile en la medular, sin descartar la posibilidad de la presencia de Abdullah en lugar del almeriense o incluso en a mediapunta, el puesto para el que Cervera dispone de más opciones: Aketxe, Rubén Cruz, quién sabe si Gorka Santamaría...Salvi apunta a la banda derecha y Álvaro García a la izquierda, aunque está abierta la posibilidad de que el utrerano se ubique en tres cuartos y Jesús Imaz se desenvuelva por ese costado. El goleador Alfredo Ortuño –atesora 15 tantos– será un día más el hombre más cercano al área contraria.

La derrota en casa ante el equipo chicharrero y las tablas firmadas en la Condomina obligan al Cádiz a dar hoy un paso al frente en busca de tres puntos necesarios e importantes en el primero de los diez compromisos que restan en la larga recta que conduce hasta la meta de la Liga. El punto sumado hace siete días en Murcia será bueno si hoy caen tres. Todas las jornadas que quedan son finales y ahora más que nunca los errores no están permitidos. Los equipos que se muestren más acertados en el sprint definitivo serán los que sonrían cuando el balón deje de rodar. Los que frenen su producción estarán condenados a sufrir una recesión.Los gaditanos alcanzan el último tramo del campeonato con los deberes de la permanencia ya finiquitados –los completó en marzo– y con esa tranquilidad encaran ilusionados el reto de meter la cabeza en el play-off, una zona en la que llevan instalados las últimas 16 jornadas, la mitad de las que ya se han disputado. Los cuatro meses de residencia continua en la parte alta de la tabla son el fiel reflejo de la excelente trayectoria de un equipo que, lejos de conformarse con el merecido premio de la salvación, no se pone límites y pretende hacerse con una recompensa mucho mayor, siempre bajo la premisa de la humildad y el esfuerzo. No hay enemigo pequeño ni partido sencillo.

El conjunto de Cervera encara un partido entre dos rivales con estilos que no se parecen en nada. Los amarillos no alimentan la posesión y golpean por velocidad. No le ha ido nada mal hasta la fecha. El Lugo es un equipo que tiene querencia por el esférico, lo necesita para intentar imponerse a su adversario y sufre cuando no consigue poner en marcha el tiki taka. Una de las claves del partido está en si el cuadro local consigue quitarle la pelota a un rival que la mueve con criterio.El Cádiz encara el nuevo objetivo sin presión pero sin relajación. El mensaje común que brota del vestuario es pelear hasta el último minuto del torneo por el acceso a la fase de ascenso y alguno se atreve a hablar de ascenso directo, una misión harto difícil porque el Girona transita con siete puntos más que los amarillos. Sí es más factible ocupar una plaza entre la tercera y la sexta si es capaz de extender su estado de regularidad. Quizás lo logre antes del último capítulo. Para dar un paso en esa dirección hoy no puede fallar en su estadio bajo el aliento de una afición entregada que esta temporada disfruta como nunca.Lugo fue el punto de partida de la dinámica positiva en la que se adentró el Cádiz y el Lugo es el adversario ante el que ahora tiene la ocasión de dar un golpe de autoridad. El valioso triunfo (0-1 con gol de Álvaro García) obtenido en el Ángel Carro hace cinco meses cambió el rumbo de un equipo que entonces andaba sumergido en la zona de descenso y ahora navega en un océano de calma. Aquel éxito, el primero a domicilio tras e regreso a Segunda A, fue el comienzo de una incesante escalada que le llevó a subir 15 peldaños en toda vuelta transcurrida entre aquel partido dirimido en tierras gallegas y el que hoy se repite en el Ramón de Carranza.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios