La obligación del triunfo
Cádiz-Numancia
El conjunto amarillo, con posibles rotaciones en el once, se encomienda al fortín del Carranza en busca de tres puntos en el primero de los dos duelos consecutivos en casa
La sexta jornada del campeonato nacional de La Liga 1|2|3 irrumpe entre semana con la obligación del Cádiz de cosechar la segunda victoria. No queda otra. El Numancia, rival de turno, comparece en el estadio Ramón de Carranza con la autoestima reforzada tras obtener su primer triunfo el pasado sábado contra el Nástic de Tarragona. Los sorianos respiran con seis puntos en mitad de la clasificación, uno más que los gaditanos, llamados a reaccionar sin dilación después de toparse con una inmerecida derrota -la segunda de la temporada- en el campo del Reus producto de un error defensivo cuando tenían el partido controlado.
El preparador cadista, Álvaro Cervera, tiene en mente hacer movimientos en un once repetido en las dos jornadas anteriores, al igual que su homólogo en el Numancia, Jagoba Arrasate. Las rotaciones se abren paso con la idea de sacar el máximo rendimiento a los jugadores, siempre con una base de futbolistas que forman la columna vertebral del equipo amarillo.
De nuevo un encuentro programado a una hora que atenta contra el espectador, las diez de la noche. Un partido que se disputa incrustado entre días laborables. La afición cuenta poco para la organizadora, la Liga de Fútbol Profesional, y los operadores televisivos. Entre los dos fijan los horarios y el de hoy no es apto para menores, que mañana tienen colegio, seguidores que deben madrugar para ir a trabajar y otros que recorren kilómetros al desplazarse desde municipios de la provincia. Pero es lo que hay. Los clubes tienen que tragar porque reciben mucho dinero por las retransmisiones televisivas (hoy se puede ver el choque por LaLiga 1|2|3, Orange, Vodafone y Telecable).
El Cádiz afronta el reto de trasladar las buenas sensaciones que transmite sobre el césped al marcador. Lo que cuentan son los puntos y de momento sólo lleva cinco de los 15 disputados. Un escaso bagaje que le condena a ocupar la parte baja, al borde de los puestos de descenso. De poco sirve desenvolverse como un bloque sólido si no llegan los resultados y es hora de empezar a encadenar triunfos. Ahora dispone de una buena oportunidad en su doble cita consecutiva en casa ante Numancia y Oviedo. Dos compromisos seguidos en apenas seis días que los hombres entrenados por Álvaro Cervera quieren aprovechar para asentarse en la zona templada de la tabla. No son adversarios fáciles porque ninguno lo es en una división que si por algo destaca es por su igualdad. Cualquiera le puede ganar a cualquiera.
Buena parte de las posibilidades de abrazar la permanencia en la reconquistada categoría de plata pasa por convertir el Carranza en un fortín. Cuantos menos puntos se escapen de casa, mayores serán las opciones de salvación, el objetivo prioritario en la vuelta del club a Segunda División A. El apoyo de la afición es fundamental, como tantas veces ha quedado demostrado. Lo fue ante Mallorca, Getafe, Levante en la Copa y hoy de nuevo pese a la incoveniencia horaria.
Los amarillos han tenido tiempo de aprender las lecciones recibidas en partidos en los que han dejado escapar puntos. No basta con controlar al contrario, como en el duelo contra el Reus o el envite frente al Mallorca. Es indispensable reducir a cero los errores porque un fallo puede costar un gol y la consiguiente condena a la pérdida de puntos. Una sola llegada le bastó a la escuadra tarraconense para deshacerse de un Cádiz que no sufrió pero regaló el partido en cuestión de segundos en un fallo defensivo en una acción sin aparente peligro.
La concentración desde el pitido inicial hasta el final es básica para evitar varapalos. Un solo chispazo del contrincante puede acabar de un plumazo con el trabajo de 90 minutos. Ahí estarán Manu del Moral o el ex cadista Javi Acuña con la caña preparada para aprovechar el más mínimo despiste de un equipo que quizás presente algunas novedades en el once.
Alberto Cifuentes sigue en principio en la portería, flanqueado en defensa por Javi Carpio y Brian Oliván en los laterales y Aridane y Servando en el eje. Sería la misma zaga que en los últimos partidos, aunque quizás haya algún cambios en el centro. Está por ver si Cervera mantiene en la medular la dupla formada por Jon Ander Garrido y Rafidine Abdullah y si Salvi Álvaro García sigue intocables en las bandas. No sería extraño que el técnico apostara por Nico Hidalgo o Aitor. Ortuño tiene plaza fija en la delantera y la interrogante es si le acompaña un segundo punta -Rubén Cruz, Dani Güiza o incluso Gorka Santamaría- o el entrenador prefiere emplear un medio adelantado en tres cuartos, como Eddy Silvestre o Abel Gómez. La puerta de las rotaciones está abierta, aunque no se sabe cuántas se atyreverá a hacer el entrenador. No sólo por el cansancio acumulado tras el partido del pasado sábado, sino por los que está por llegar. La incógnita quedará despejada poco antes del comienzo de un encuentro en el que los tres puntos cobran importancia por los diez que se han quedado en el camino, ya irrecuperables.
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