Cádiz CF Sin errores, con efectividad

Iza Carcelén golpea el balón ante la oposición de Okazaki. Iza Carcelén golpea el balón ante la oposición de Okazaki.

Iza Carcelén golpea el balón ante la oposición de Okazaki. / Javier Blasco/Efe

El Cádiz CF respira tranquilo tras estrenar el casillero de victorias en su regreso a Primera División. La decepción que supuso la derrota en casa ante el Osasuna en el choque inaugural quedó compensada con la alegría del golpe de efecto en El Alcoraz frente al Huesca, otro recién ascendido y por tanto rival directo en la dura batalla por la permanencia.

Todas las crónicas apuntan en la misma dirección. El Cádiz CF lo bordó en defensa. Salió decidido a anular al oponente y lo consiguió de principio a fin. Pocas veces se ha visto sobre un campo de fútbol una exhibición de solidez de tal calibre hasta el punto de que Alberto Cifuentes por momentos fue un espectador más el día de su estreno en Primera División.

El segundo entrenador, Roberto Perera, lo anunció el día antes del partido: las opciones de éxito pasaban por la faceta defensiva. Los jugadores se emplearon a fondo y no dejaron un solo hueco. Un trabajo coral en bloque, cien por cien de concentración, una actuación brillante en defensa sin un juego esplendoroso. La estética pasa a un segundo plano y emerge la apuesta por lo práctico, sinónimo de producción. No es un equipo que sobresalga por su calidad, pero sí por su entrega y la fidelidad a un sistema que ejecuta con precisión milimétrica.

El Cádiz CF tuvo la habilidad de darle la vuelta a la situación una semana después del revés contra el cuadro navarro. Cada uno con sus matices, el del Carranza y El Alcoraz fueron dos partidos similares con distinta resolución. El que se equivocó lo pagó caro y el que no cometió fallos se llevó la recompensa.

Dos jornadas bastan para comprobar las claves de una competición exigente: el error es castigado sin piedad por el adversario y la efectividad es determinante. Los fallos condenaron a los gaditanos en el primer compromiso del curso y los regalos del Huesca fueron oro molido para un conjunto amarillo que no perdonó cuando llegó la oportunidad. Sin errores, con efectividad y tres puntos valiosos. Las estadísticas lo reflejan con meridiana claridad: la efectividad de los visitantes fue de un 33,3 por ciento. La de los locales, un cero.

Las posibilidades de salvación del Cádiz CF pasarán en buena medida por su capacidad de contención del contrincante, sobre todo cuando tenga enfrente a los gigantes de la categoría. La prioridad es la defensa, algo que nunca han ocultado ni Álvaro Cervera ni Perera desde que se hicieron cargo de banquillo. Cerrar espacios, cortocircuitar las líneas de pases, aburrir al contrario… Pero sobre todo, no hacer concesiones. Si el rival marca un gol, que sea por méritos suyos.

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